miércoles, 14 de marzo de 2012

El Morya – El Puente a la Libertad



Ya hablamos de El Morya en la entrada sobre el reino de Shambhala. Se trataría de un Ser Ascendido, un Mahatma portador de los Siete Rayos, encarnado varias veces a lo largo de la historia, que vela por una especie de transmutación espiritual del género humano, inminente y necesaria. No es mi propósito aquí dilucidar la realidad existencial de este personaje, ni investigar el enorme y complejo conglomerado de sus comunicados esotéricos, sino solamente apuntar algunos de sus mensajes que personas corrientes como usted y yo podamos llegar a digerir, y de los que seamos capaces de sacar algún provecho en la difícil tarea de perfeccionamiento espiritual, que todos deberíamos llevar a cabo en cualquier momento de nuestras vidas de una u otra forma.



“Yo, El Morya, soy una entidad interdimensional como lo es usted. En realidad Yo no soy humano, porque no es posible que una entidad interdimensional acomode todos los aspectos de su Ser dentro de las limitaciones de la personalidad terrestre sin atrofiarla o vaporizarla. El átomo y la construcción molecular que se deriva del átomo tienen sus límites establecidos como salvaguarda a la integridad de la forma creada. Sin embargo, me encuentro aquí junto a usted porque Yo, El Morya, tengo dominio total sobre las experiencias humanas en todas sus formas y manifestaciones y por los próximos años, si así usted lo quiere, seré su compañero de viaje. Esta parte del trayecto que usted ha emprendido requiere de la asistencia de seres interdimensionales que hayan tenido experiencias humanas y sobretodo que hayan caminado la ruta de la ascensión y logrado la victoria”. (Marilya P.C. : Técnica de Alineamiento Energético)


El Morya – El Puente a la Libertad

Los corazones de los hombres han sido alcanzados por la literatura ocultista y otros tipos de lectura metafísica, pero es el profundo estremecimiento del corazón por Amor, por las confidencias íntimas desde el interior, lo que eleva el ser externo a la camaradería que es esencial para nuestro empeño cooperativo en beneficio de nuestro propio planeta…, (por ello) es nuestro deseo y empeño ahora mandar a cada hombre de vuelta a su propio corazón, donde podrá desarrollar desde dentro de sí la maestría de la energía.

Ustedes con su vida están pagando por su inmortalidad a lo largo de eones que todavía no se han desenvuelto, cuando ustedes existirán solo por cuenta de su amor. Disfrutan de cada amanecer que ven, de cada flor que les da su perfume, de cada amigo y ser querido que les suaviza el corazón, porque tienen vida. Alguien les ha amado lo suficiente para asumir las obligaciones suyas y borrarlas ante el tribunal kármico.

La noción del Corazón Diamantino indica la construcción de formas protectoras alrededor de ciertos focos espirituales, la creación de “centros-corazón”, que sirvan como focos magnéticos e irradiantes a través de los cuales puedan canalizarse las acciones vibratorias desde arriba, para beneficio de toda la humanidad; el juntar ciertas corrientes de vida dedicadas que desearon ofrecerlas a la ejecución de los servicios mentales y físicos necesarios para la vida del nuevo empeño: el proveer cuerpos espirituales a través de los cuales egos particularmente desarrollados puedan encarnar.

Cada acción vibratoria se concreta y ata con un haz de vibración similar, y las dos se hacen una. El hombre puede y debe gobernar la acción vibratoria de sus pensamientos y sentimientos, así como también la de sus memorias etéricas y la de su cuerpo físico. En tanto que no tenga el control maestro de las vibraciones de sus propios vehículos, será víctima de la intromisión de toda índole de vibraciones imperfectas, que se abalanzan como imanes a adherirse a la actividad vibratoria establecida mediante la volición consciente o inconsciente de la persona.

La omnipresencia de Dios está localizada dentro de la conciencia de todos y cada uno y ha dirigido definitivamente, a través de cada inteligencia creada por ella, ciertos poderes para producir y sostener la perfección. La inteligencia localizada que da vida, pensamiento, sentimiento a cada ser es como el centro focalizado provisto por Dios, para suministrar la luz, el calor, el poder de fecundación y sostenimiento del ser humano.



No hay individuo tan pobre de espíritu ni en sustancia que honestamente no pueda encontrar algo por lo cual estar agradecido. Cultivar el sentimiento de gratitud hacia los elementos que le sirven (agua, aire, tierra, luz del sol), cambia la acción vibratoria de su mundo pesonal, y abre las puertas de su alma a la Fuente Espiritual que lo ha dotado con Vida, Inteligencia y Ser.

¿Saben ustedes que toda la literatura, todos los registros escritos de Verdad Cósmica que han sobrevivido al saqueo de las civilizaciones decadentes, los fuegos ardientes de los celotas, la destrucción de los fanáticos, sobrevivieron únicamente debido a la armonía entretejida en los registros originales?
Cuando el continente de la Atlántida llegó a estar sobrepasado con las presiones de la creación humana, los sacerdotes recibieron el aviso del cataclismo venidero años antes, y tomaron entre sí la decisión de anclar las Llamas Cósmicas que ellos habían custodiado y protegido a lo largo de los siglos, dentro de las Llamas de sus propios corazones y transportarlos a otras partes de la superficie de la Tierra, que habrían de sobrevivir a los cambios inminentes.

Cada individuo ha venido a la Tierra con algún regalo potencial que ofrecer para bendecir la Tierra y todo lo que allí se encuentra. Este regalo subdesarrollado yace, cual semilla seca antes de la siembra, dentro de la Llama del Corazón de cada persona. El ardiente deseo de realización es señal del estremecimiento de esa “razón de ser”, que no le dará descanso al alma hasta que el potencial se convierta en un hecho manifiesto. Mientras que se están bañando en la esencia de la Llama de la Libertad, ¡déjenla expandirse!, y convertirse en el alma espiritual de su ser, el perfume de su Presencia, su razón exteriorizada de Ser para bendición de toda Vida.

La institución de un ciclo cósmico no es trabajo de un momento, requiere de la paciencia, la colaboración, la tolerancia y el entusiasmo sostenido de todo aquel que ha sido escogido como parte de la fundación, sobre la cual se erige todo el edificio espiritual. En tal edificio las masas encontrarán la Luz, Iluminación, estímulo para el empeño personal y, finalmente, Liberación y Victoria en sus viajes individuales a través del mundo de la forma.

De todos los medios de alcanzar la conciencia y elevar el Sentimiento de la gente, la Música es la que más alto está en la lista, porque ya es energía calificada armoniosamente para estimulación espiritual.

Nos encontramos en el umbral de la Nueva Era con aliento suspendido y pies temblorosos, con ojos ansiosos que se esfuerzan hacia el místico Oriente, por captar los primeros destellos del próximo amanecer, sin siquiera saber si la Tierra se abrirá y nos tragará, o si un ángel de repente abrirá de par en par el Templo de la Luz y revelará a nuestro Señor viniendo con poder y gran gloria. Sin embargo, una vez que comprendamos la Ley de las Manifestaciones, trabajaremos cada vez más para preparar el camino y enderezar sus senderos en nuestras propias vidas y en el mundo, al tiempo que confiadamente esperamos Su venida con fe callada y júbilo terreno.

El propósito por el cual tuvo lugar la individualización de la corriente de vida, era que cada uno pudiera aprender a controlar la energía mediante el pensamiento, el sentimiento y la acción. La manera de poder llegar a la conciencia de una persona, depende de la densidad o claridad de la recepción individual y colectiva.

                     Mme. Blavatsky; en el centro El Morya; a la derecha el Conde de Saint-Germain

¡Cuán traicioneros son los informes de los sentidos, de los cuales depende la Humanidad, y cuán profundamente estos sentidos han atascado el espíritu de vida, en la gratificación de sus lujurias pasajeras! Sin embargo, estos sentidos limitados, degradados y egoístas se han convertido en la medida de la Verdad, en vez de la Llama inequívoca e inmaculada dentro del corazón, la cual se abalanza sin certidumbre alguna cuando el alma la invoca a hacerlo, juzgando con recto juicio que no puede negarse. El sometimiento del hombre a las demandas y apetitos de sus cuerpos inferiores y su casi hipnótica certeza de que sus demandas, soplos y apetitos son apremios de la Presencia Interna, retrasan su contacto con esa presencia y su reconocimiento correcto e imparcial de las indicaciones que de ella vienen.

El aquietamiento de las energías del cuerpo mental, del embravecido caos del mundo emocional, el negarse a permitir que el cuerpo etérico conjure fracasos y desilusiones del pasado, y el disciplinar el cuerpo físico, requieren de tiempo, paciencia, constancia, fortaleza y comprensión. Cuando esto se logra puede escucharse la queda y pequeña voz de la Presencia, puede sentirse su radiación, puede fluir su fuerza a través de los cuerpos inferiores. Su poder sostenedor puede asistir al alma a completar su razón de ser.

El servicio a la vida consiste en despertar un deseo dentro del hombre en cuanto a querer experimentar este despertar, querer conocer la Ley por la cual esta expresión manifiesta puede llegar a ser, y luego poner en acción dicha Ley, de manera que las expresiones resultantes de Bien de toda índole pueda fluir a través de él, no solo para su bendición personal, sino también para bendición de la evolución con la cual está actualmente sintonizado.


"Este es el mejor momento en toda la historia para que todos y cada uno de vosotros dé su testimonio y establezca ese contacto con Dios que todos los que han ido antes que vosotros han establecido, y se han convertido de ese modo en instrumentos de la luz, el poder espiritual y la curación y el mantenimiento del equilibrio de naciones. La prueba abrumadora está de parte del sendero del discipulado. Tiene una coherencia de decenas y miles de años. No encontraréis ninguna diferencia, salvo quizá de una manera leve en la forma o el ritual, en los senderos de los santos de Oriente u Occidente. No hay diferencias en la luz de la mirada o el brillo del aura o el poder de los chakras o la habilidad novicia de la transmutación y alquimia de vuestra vida ciando empezais a invocar la llama violeta." (Mark y Elizabeth Prophet: Los Señores de los siete rayos)


4 comentarios:

  1. me parece fantastico que podamos leer esta hermosa información, muchas gracias por compartirla!!!

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  2. No dude de que he intentado escoger entre aquellos fragmentos del libro que no conllevaran necesariamente hacia alguna doctrina, pero cuya posible veracidad llegara a inquietarnos cuando menos, o a gratificarnos... ¿quién sabe?

    Gracias por su respuesta

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  3. Gracias por compartir estas lecciones que nos vienen perfectas

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  4. La sabiduria y la verdad siempre es bienvenida

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