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martes, 10 de septiembre de 2013

Hay un camino interior... hacia el Paraíso (Alicia López)


La cosa más importante que puedes hacer para ti mismo y para el proceso de tu despertar, es reconocer tu Magnificencia. Reconocer que tú eres un Maestro, un Maestro Divino Espiritual. Para darte cuenta que tan impresionante eres totalmente; Para saber que tan amoroso eres; que tan verdadero eres; que tan gentil; que tan bondadoso; que tan fuerte; cuanta compasión tienes; que tan cuidadoso eres con los demás; que tan poderoso; que tan hermoso; que tan real eres; ahora, sin ningún cambio o ajuste, sin deshacerte de todo lo que es parte de tu ser, solo lo que eres ahora tú eres absolutamente Magnifico.

Tú, tu consciencia, y tu característica humana que has desarrollado, son total y perfectamente divinas, intrincada y perfectamente designada para expresar lo que tú eres. Para la expresión de la totalidad de TODO-LO-QUE-ES, Tú eres único, individual, creativo, divino, una expresión de La Fuente Divina, y sin ti TODO-LO-QUE-ES, no podría estar completa ... (Últimos mensajes de los Pleyadianos)



El mundo real sin la creencia en el Plano Astral crea esa especie de vacío que genera preguntas tales como ¿quién soy? o ¿qué hago aquí?, que llegan en su extremo incluso a provocar lo que se denomina vacío existencial. A pesar de que hay seres que viven cien por cien con los sentidos en la tierra, en todos subsiste esa idea sucinta de "!algo tiene que haber!".

A nivel personal creo que todo ser humano tiene una misión relacionada con su grado de crecimiento y evolución. No todas las almas que encarnan juntas, el ejemplo claro de una familia, guardan el mismo entendimiento ante la vida o ni siquiera las mismas o similares pautas de conducta ni creencias.

Es fácil comprender entonces que los grupos de almas se enlazan por otras causas, débitos energéticos o emocionales, tales como la concurrencia (ley del Karma), que sería la forma más sencilla de explicar por qué se han de vivir ciertas pruebas. Por algo también la memoria de la transición de una vida a otra es sutilmente bloqueada, que no borrada. Es posible acceder a ellas por terapia regresiva o apertura de registros akáshicos.

Este planeta encierra una experiencia sin igual... se vive, se nutre y se respira a partir de emociones, y es esta característica la que sirve de timón y guía a la hora de discernir. Tristemente de esto te das cuenta cuando la experiencia ha pasado. El ser eterno que habita en nosotros es el que se comunica mediante la emoción.

Se suele decir "guíate por tu corazón", cuando en realidad nuestro ser se cobija "físicamente" ahí, en el chakra Anahata. Si la intención y la emoción están alineadas nos inunda una especial energía; sentimos que la vida abre una de sus puertas, celebramos y avanzamos seguros porque "sentimos" interiormente que ese es el camino. A eso se llama "Alineación". Esa forma de sentir solo se da en el planeta Tierra. Pero no podemos olvidar nunca un precepto, que ese paso que demos sea para un mayor bien posible, nunca para hacer daño al prójimo. El apasionamiento sería el extremo, por eso es necesaria la dosis de frialdad que aporta el cerebro.

En la No-Casualidad entran en juego personas que en momentos determinados de mi vida aparecen por un tiempo, con un mensaje, una acción primordial o sirviéndome como empuje ante una decisión a tomar.

En el No-Tiempo se alcanza la comprensión absoluta de que el mismo no existe, que por ello es imposible de controlar, y a pesar de que no existe, queda impresa nuestra huella. Es el eterno misterio donde reside el alma incombustible en un presente constante. Cada paso es un instante en la eternidad.

Ambas pautas empujaron curiosamente la creatividad, el paso de una técnica a otra, la sabiduría ancestral de recuperar el conocimiento aprendido, olvidado en medio de los tránsitos.

A todo lo que conlleva la No-Condición se une una comunión con el ser, el que observa en silencio desde el interior, el que espera que la parte humana despierte de la oscuridad y se abra a la luz.

No somos terrenos, aunque sí terrestres, apelativo que se suma a nuestra esencia dadas las encarnaciones humanos por las que hemos transitado. Soy Pleyadiana, del Clan Amarillo y la Raza de la verdad. Los de nuestro Clan somos los que hemos sufrido más encarnaciones... las almas más viejas. A los elegidos se nos hizo entrega de los cristales de cuarzo; cada uno contenía el ADN de nuestra raza (con 12 hélices) y activar así el humano (con 2 hélices). Esto era indispensable para crear la nueva raza que culminaría su vida en la Tierra, devolviéndole la prestancia de su origen... el Paraíso, donde habitará la llamada Raza Arco iris. 

Los minerales de alta frecuencia se comportan como receptores y transmisores de información y de energía. Tienen una poderosísima forma de consciencia, y cada especie de cristal está apoyando a los humanos en cada uno de los distintos niveles en los que puede evolucionar a través de sus propios patrones personales, para así llegar a la maestría de su propio ser.

Otras entidades o habitantes interplanetarios buscan simplemente el sometimiento y supremacía sobre la raza humana; actualmente se les conoce como reptilianos. Hay otras varias, pero todas encarnan en la Tierra desde tiempo inmemorial. Evidentemente, ellos no están interesados en la Evolución del planeta. Seres de otros sistemas, como Sirio y Orión, están pugnando en estos momentos en contra de la oscuridad que estos seres albergan en los corazones y que transmiten en forma de miedo a los habitantes de la Tierra. Es una batalla cruenta que se debate entre el éxito y el fracaso, pero una cosa está clara: es imposible la vida con miedo. 

¿Imaginas un pájaro que canta con miedo? ¿Y una flor que se abre a la mañana con miedo?... es imposible, Es antinatural.



Año 2025 d.c....

Para nosotros ha llegado el momento de abandonar la Tierra. Volvemos a nuestro hogar.
La misión está cumplida... mi ADN se ha perpetuado por dos generaciones, y en los niños y niñas de esta última renacerá la impronta de una nueva raza, como estaba planeado desde el comienzo, hace millones de años... lográndose el equilibrio soñado en el paraíso que una vez fue este hermoso planeta.


Alicia López Tarrida - ¿Cómo empezar? Hay un camino interior...



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