Gracias a Liptuán, su interés me ha llevado a repasar un poco este "librito" de bolsillo de 460 páginas. En la contraportada avisa: "Un libro indispensable, una refrescante aproximación a la sabiduría tradicional, que ofrece mil pensamientos sabios, ingeniosos e inspiradores para alcanzar la tranquilidad. El perfecto compañero en el siglo XXI". La verdad es que a veces parece que la mano va sola para abrir el mensaje más adecuado al momento. Además trata la Calma, la Paciencia, el Contento, la Percepción, la Paz y la Tranquilidad perdida. Una joya de 11 x 11 x 3 cms. (La de la foto es mi hija, este verano en la Barrosa).
¿Qué es la tranquilidad, y dónde encontraremos esa pequeña puerta en el jardín que nos lleva a ella? La buscamos frenéticamente y nunca la encontramos.
Los tontos se quejan, condenan y critican. La tranquilidad pertenece a aquellos capaces de elogiar en los demás lo que hacen bien.
La tranquilidad está más allá de la forma, no puede atraparse ni sujetarse. Está más allá del sonido pero quizá dentro de él, y sin embargo no puede ser oída. No puede verse, y sin embargo está en todo lo que vemos.
Al alma tranquila le es concedido el poder de maravillarse, el de la curiosidad y el del placer. Cree en ti mismo y todo ello vendrá.
La tranquilidad se alcanza en cuanto somos capaces de aceptar que es poco probable que la vida vaya tal y como la planeamos.
La tranquilidad se puede alcanzar simplemente permitiendo que la mente se calme.
La traquilidad no se crea. Ya existe en nosotros. Simplemente perdemos el contacto con ella.
Un momento de tranquilidad puede aliviar una vida de confusión.
Nuestra tranquilidad y nuestra felicidad dependen de nosotros mismos.
A veces, cuando estamos demasiado centrados en nosotros mismos y en la confusión en que estamos inmersos, la tranquilidad nos evita y tenemos que desviar momentáneamente la atención de nosotros mismos.
La tranquilidad es un sentimiento, no un pensamiento. Hay que intentar sentir, y no pensar en el sentimiento.
Hay un tipo de tranquilidad en la gratitud con la que recibimos a la vida, y todo lo que contiene.
En esta vida, rara vez somos libres. Nos dejamos convertir en esclavos de la moda, de la imagen, de los pensamientos y de las sensaciones. No son más que obstáculos al flujo de nuestro proceso de reflexión natural.
No hay nada mejor que descansar después de no hacer nada, la pereza es descansar antes de no hacer nada. (Esta frase es hechizante)
Vive en armonía con la Naturaleza, no nades siempre contracorriente… en ella no hay miedo, no hay odio, no hay envidia, y sin temor, odio ni envidia el corazón puede estar tranquilo.
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miércoles, 19 de octubre de 2011
lunes, 5 de septiembre de 2011
De "Mil Vías hacia la Tranquilidad", por David Baird.
Tienes que decidirte a buscar la tranquilidad, pero la tranquilidad es una de esas cosas tanto más difíciles de encontrar cuanto más las buscas. Relájate y deja que ella te encuentre.
Una mente tranquila es un paraíso encontrado.
Podrás encontrar la tranquilidad en alguien a quien amar, en algo por hacer, y en algo por lo que tener confianza.
El corazón tranquilo no se preocupa de lo que piensan los demás.
De la tranquilidad surgirá una persona rebosante de confianza y contento.
A menudo, la tranquilidad llega por la confianza. Aquel que no confíe, no recibirá confianza;
cree en ti mismo y podrás recrearte en la tranquilidad.
En la sabiduría hay tranquilidad. La sabiduria llega a través de la escucha, y la voluntad sabia, a cambio, será escuchada.
La tranquilidad llega cuando nos aceptamos a nosotros mismos. Para algunos es alcanzar un punto de aceptación de que son lo que siempre serán, y para otros es el punto de decidir aquello en lo que se convertirán.
La tranquilidad no es amiga de aquellos que pasan la vida deseando lo imposible.
La tranquilidad alimenta la habilidad para discrepar con lo que dicen los demás. El oyente tranquilo entiende exactamente con qué está en desacuerdo.
La tranquilidad ya se encuentra en tus mejores y más puros pensamientos.
Fluctuamos mucho entre el amor y el odio antes de llegar a la tranquilidad; se alcanza trabajando hacia una evolución espiritual.
Hay una tranquilidad en la certeza de estar haciendo lo posible por sacar el mayor partido de uno mismo.
Los hay que se sienten muy solos en su propia compañia. Los que conocen la tranquilidad, se sienten menos solos cuando están consigo mismos.
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