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miércoles, 11 de enero de 2017

Reencuentros


Hurgando casualmente en un cajón encontré una vieja y raída carterita en la que, revueltas en una mezcolanza de carnets, certificados, tickets de metro y autobús, servilletas de papel con nombres y números de teléfono ya ignorados, listas de compra, tarjetas de visita, una hojita de mini-golf, calendarios y alguna poesía  conocida escrita en cuartilla…, encuentro estas cortas reflexiones que reproduzco a continuación y que tenía completamente en el olvido. Debí realizarlas entre 1980 y 1981, lo deduzco por su oscuro y enigmático lenguaje; algo posterior será el poemilla a la primavera, algo más claro y esperanzador. Aún hoy me estremezco un poco al releerlas, como si hubiera sido otro su autor, suplantándome.






Diagnosis

No tener nada que envidiar.

Por eso mismo,

por no tener nada.

Solo yo y mi vida




Sin las mínimas precauciones me pongo a investigar la clave sincera de mi estancación, ambiguamente irascible, distorsionada. Mas no sé qué otras almas de entre mi ajuar podría utilizar para confeccionar el fetiche elegido para el deambulamiento callejero.
   Y es el encierro voluntario el que provee con más intensidad de visiones reales. Para aumentar la discordia, comparto la grisácea vida mundana, sumido ampliamente en mi relatividad y logicismo con los que abatallo las decenas de rayos que eructan los cuerpos por emanaciones intensas de sentimentalismo de presos y roñosos seres.





Al ultimar mis teorías sobre sentimientos escapatorias del sistema, me he sentido ya vivaz y danzante, en el estricto confín de mi satisfactorio silencio. Los resultados no son, por ahora, tan felices como esperaba, ya que mis formas de contacto persiguen la dicha en su inestabilidad, y no penetro en la especie de sumario particular de cada conocido con firme propósito, y no más lejos del ridículo renazco solo por mí, aunque espero obtener mejores victorias en cuanto inicie la decrépita cruzada contra casi todo.
    Más cerca todavía que esa  absurda anticipación se encuentra la mera posibilidad de escape vista en su obtención completa. Y antes de eso, la intención controlada, totalmente voluntaria, como antecesora de cualquier suceso auténtico, firme, sensato e interrogativamente positivo…







Por esa loma de la montaña verde y ocre,
por esas hojas del naranjo y el almendro,
por la cara alegre de la naturaleza entera,
por ahí se ve venir nuestra amiga eterna,
de siempre con su frescura; ¿vienes ya, primavera?

No te retrases, porque caería en nosotros la pena.
No vengas vacilante y temerosa, que cantaremos
y viviremos contigo, para llenarnos de vida.
Te regalaremos nuestras almas felices y dichosas.
Te necesitamos como el amante a su amor.

No te retrases, primavera, porque todo será noche.
Llama a nuestro corazón sin olvidar sus penas

y perfúmalo con tu amoroso mensaje.


lunes, 16 de febrero de 2015

Luces y Sombras







































(Sol Y Sombra)

El sol fuera quemando
va el suelo,  el  techo,
el gaseoso asfalto,
el pie, la mano y el pelo,
la sonrisa y el pecado;
con el aire los sueños
el sol está quemando.

La sombra, dentro, quieta
y callada impregna
de frío y se serena,
contiene a la locura
extraña de las rejas,
y el temblor de su música,
y está la sombra quieta.

Sol y sombra engendran
una línea recta,
que divide su roja
y azul fosforescencia,
se besan y se tocan,
no es raro se repelan,

uno a otra se fusiona.


































Poesía y Fotos: Manuel Cintado

viernes, 8 de junio de 2012

Cinco poemas sin título, pero con alma



(Sin título 1)

Resonó entre las sombras de las ideas,
un arrepentido palpitar ensordecedor,
un ancestral esplendor incongruente,
mientras las voces rasgaban símbolos,
las lenguas se desplegaban parásitas,
arremolinadas en la lejanía vociferante
que irrumpió entre cuerpos invisibles.

Un potente ramalazo de espíritu
conmovió las imágenes del pensamiento,
brotando así desde la discordia
un sórdido llanto de desilusiones
pisoteadas, descontrolando razones,
rasgando opiniones voluntariosas,
desmontando los soportes de la conciencia.

Un alud marchito y sangriento
de vastos cuerpos, desvencijados
de ira y gloria, brotaron de repente,
inflaron el aire de mortal desaliento,
secaron el aire de amor y esperanza,
cantaron al aire canciones de ultratumba,
mojaron el aire de lágrimas mentirosas.

Todos los seres del lugar aullaban,
los objetos imitaban feroces enemigos,
telarañas que ofrecían penas de muerte,
el polvo negro carcomía los tejidos,
polillas vestidas de aves de rapiña,
algún rayo de luz se vistió de negro,
huellas transformadas en abismos,
libros encendiendo la mecha de su olvido.

Sólo el ser viviente no era dueño de sí,
atenazado por la furia inorgánica huía
de entes insensibles, hacia la nada.



(Sin título 2)

Los seres de allá, en los confines del éter,
nacidos sin materia, su alma descendiendo
amodorrada en vacío de siglos, sólo ondas
inertes sin sentido, sin muerte.

Su voluntad no existe, causas ajenas
que cerebros de metal sin alma idearon,
ahora relatan su historia preparándonos,
educándonos con vanas y exigentes reglas,
listos para enturbiar la mente humana.

Después, partimos sin esencia, como máquinas esponjosas,
cajas de conocimiento, simples acumuladores.



(Sin título 3)

Alma, fluida, eres intangible como el aire,
gozas encerrada en mi cuerpo, yo soy tu esclavo,
que no libre como tú, ni perfecto, ni eterno,
reinando en mi conciencia sin palabras.

No sé qué haces en mí, ¿dónde te hallas?
Cuando la virtud se apaga y no te obedezco,
cuando mi ser se debilita en una frialdad obstinada,
como si tu luz me cegase y el vicio me consumiera…
estoy odiando tu hermosura, rehuyo tus caricias
impregnadas de luz, y luego caigo vencido
en tu sublime armonía, en tu lecho de esmeraldas
que atrapan mi corazón, arrastrándolo.

Quisiera saber definirte mejor, apresarte,
asegurarte que no eres mi pensamiento,
ni chispa divina, ni ángel protector,
ni depositaria de la verdad, ni fuente de placer,
ni siquiera un sentimiento, ni música celeste…
pero no puedo, quizá seas un poco de todo eso
que sabe de mí lo que nunca comprenderé.



(Sin título 4)

Rozo el tránsito de mi alma recóndita
por mi lucidez lógica, ya marchita,
y desde la atalaya, se desmorona
mi pasado como vaho en estampida.

Huye lo verosímil, junto a sus años
perdidos en la escuela de lo ignoto,
va como buscando quizá de otra mano
que guiara mi vacío hacia el todo.

Un vacío diríase repleto de espejos
encantados, que tintinean en la noche
de crudo silencio del hombre eterno,
luces del más allá muriendo a voces.

Quiere huir la razón que no ha servido,
el logos imperioso que me domó,
y ocultó e hirió mi puros instintos
callados y guardados en mi interior.

Intento desolado atrapar mi vida,
mi espíritu inmortal, que no se pierda
en este mundo de soberbia y codicia,
resistiendo hasta hallar su senda.

Y, cuando se ría agónico lo escéptico,
inútil deseo y mudo pensamiento,
desvalida la razón, ya sin más tiempo,
estaré llegando, creo, al hombre nuevo.


(Sin título 5)

Muerte, ahora que estás a mi lado,
no me dejes, no me ocultes tu abrazo;
pero déjame antes ser libre, un poco,
y despedir la vida como se merece;
no me ocultes tu secreto,
pero avísame un minuto antes,
un poco antes para palparte,
y entregarme a ti.
Sólo un momento antes,
y prepararme para nacer.

martes, 17 de agosto de 2010

Poesías Completas (12)

Poemas inéditos



(Sin título 1)

Resonó entre las sombras de las ideas,
un arrepentido palpitar ensordecedor,
un ancestral esplendor incongruente,
mientras las voces rasgaban símbolos,
las lenguas se desplegaban parásitas,
arremolinadas en la lejanía vociferante
que irrumpió entre cuerpos invisibles.

Un potente ramalazo de espíritu
conmovió las imágenes del pensamiento,
brotando así desde la discordia
un sórdido llanto de desilusiones
pisoteadas, descontrolando razones,
rasgando opiniones voluntariosas,
desmontando los soportes de la conciencia.

Un alud marchito y sangriento
de vastos cuerpos, desvencijados
de ira y gloria, brotaron de repente,
inflaron el aire de mortal desaliento,
secaron el aire de amor y esperanza,
cantaron al aire canciones de ultratumba,
mojaron el aire de lágrimas mentirosas.

Todos los seres del lugar aullaban,
los objetos imitaban feroces enemigos,
telarañas que ofrecían penas de muerte,
el polvo negro carcomía los tejidos,
polillas vestidas de aves de rapiña,
algún rayo de luz se vistió de negro,
huellas transformadas en abismos,
libros encendiendo la mecha de su olvido.

Sólo el ser viviente no era dueño de sí,
atenazado por la furia inorgánica huía
de entes insensibles, hacia la nada.




(Sin título 2)

Los seres de allá, en los confines del éter,
nacidos sin materia, su alma descendiendo
amodorrada en vacío de siglos, sólo ondas
inertes sin sentido, sin muerte.

Su voluntad no existe, causas ajenas
que cerebros de metal sin alma idearon,
ahora relatan su historia preparándonos,
educándonos con vanas y exigentes reglas,
listos para enturbiar la mente humana.

Después, partimos sin esencia, como máquinas esponjosas,
cajas de conocimiento, simples acumuladores.




(Sin título 3)

Alma, fluida, eres intangible como el aire,
gozas encerrada en mi cuerpo, yo soy tu esclavo,
que no libre como tú, ni perfecto, ni eterno,
reinando en mi conciencia sin palabras.

No sé qué haces en mí, ¿dónde te hallas?
Cuando la virtud se apaga y no te obedezco,
cuando mi ser se debilita en una frialdad obstinada,
como si tu luz me cegase y el vicio me consumiera…
estoy odiando tu hermosura, rehuyo tus caricias
impregnadas de luz, y luego caigo vencido
en tu sublime armonía, en tu lecho de esmeraldas
que atrapan mi corazón, arrastrándolo.

Quisiera saber definirte mejor, apresarte,
asegurarte que no eres mi pensamiento,
ni chispa divina, ni ángel protector,
ni depositaria de la verdad, ni fuente de placer,
ni siquiera un sentimiento, ni música celeste…
pero no puedo, quizá seas un poco de todo eso
que sabe de mí lo que nunca comprenderé.




(Sin título 4)

Rozo el tránsito de mi alma recóndita
por mi lucidez lógica, ya marchita,
y desde la atalaya, se desmorona
mi pasado como vaho en estampida.

Huye lo verosímil, junto a sus años
perdidos en la escuela de lo ignoto,
va como buscando quizá de otra mano
que guiara mi vacío hacia el todo.

Un vacío diríase repleto de espejos
encantados, que tintinean en la noche
de crudo silencio del hombre eterno,
luces del más allá muriendo a voces.

Quiere huir la razón que no ha servido,
el logos imperioso que me domó,
y ocultó e hirió mi puros instintos
callados y guardados en mi interior.

Intento desolado atrapar mi vida,
mi espíritu inmortal, que no se pierda
en este mundo de soberbia y codicia,
resistiendo hasta hallar su senda.

Y, cuando se ría agónico lo escéptico,
inútil deseo y mudo pensamiento,
desvalida la razón, ya sin más tiempo,
estaré llegando, creo, al hombre nuevo.



(Sin título 5)

Muerte, ahora que estás a mi lado,
no me dejes, no me ocultes tu abrazo;
pero déjame antes ser libre, un poco,
y despedir la vida como se merece;
no me ocultes tu secreto,
pero avísame un minuto antes,
un poco antes para palparte,
y entregarme a ti.
Sólo un momento antes,
y prepararme para nacer.

sábado, 14 de agosto de 2010

Poesías Completas (11)

POESIAS COMPLETAS - MANUEL CINTADO

(ESCRITAS ENTRE 1976 Y 1984 - corregidas entre 2.009 y 2.010)


APÉNDICE A "REVOLUCIÓN DEL ALMA" (1982)


Esta revolución quiere ser reflejo de un marchitamiento de lo humano,
que busca regenerarse y purificarse antes que el futuro nos castigue,
antes que la servidumbre materialista produzca una herida irremediable,
y los cuerpos desfallezcan junto a sus espíritus corroídos.

Quiere también una transformación y un despertar de valores morales,
desde el confín de mi intransigencia, pintar con dureza el caos
que presiento avecinarse al hombre, la ceguera y sordera alimentadas
por el orgullo y la ambición, la castración sistemática de la naturaleza,
encadenados al deslumbramiento del poder.

Y manifestar una sensación de desaliento por el desvirtuamiento
de principios, el amontonamiento de banalidades que invaden
nuestro escéptico conformismo, sedimentadas apresuradamente
del loco alrededor encubiertos tras un dejar pasar el tiempo,
emparedados en la resignación de vivir, marchar hacia delante,
sin que nada perturbe una ilusoria felicidad, un símil de optimismo.

Poesías Completas (10)

MIS AMIGOS COMPRENDEN Y DESAPARECEN


Ella, tú no lo sabías,
cuando estabas fuera visitaba tu casa,
y esperaba tus palabras
sentado en el tronco de madera.
Los jardines que adornaba tu fina mano
me recibían con jolgorio y juventud …

“… el agua viene de la fresca mano,
arriba y abajo lanza vida que llena.
¡Ella, riega la tierra, alimenta nuestras bocas¡
tu imprevista presencia recoge nuestras almas,
las dignifica y esparce por el aire
limpio. Tu sudor lo conviertes en sangre
de la que brotarán cálidos pastos
no aquí, sino entre montañas y lagos.
Son de verdad los amigos de tus cuentos
y con ellos jugarás; nos traerá el viento
el eco de vuestras felices canciones,
el alma pura de los puros cantores …”

Mis amigos comprenden.
Sí, mis amigos desaparecen.
No sabían que conocían mi futuro
los verdes tallos,
las húmedas raíces de las plantas
que crecían entre nosotros.

Si algún día llega a apagarse esta llama,
pido que no desconcierte mi sino
y haga de mis días
una ilusión por revivirlos.

Si desfallezco en mi búsqueda,
a nadie pediré que me levante,
aún un tímido gesto
es más fuerte que la agonía.

Si me protejo en la sombra del amigo,
que pierda el mundo su luz
y dé vueltas la loca esfera,
que no haya nada en la penumbra.

Si hago música con mis ojos,
y fantasías y romances de amor,
que sea única y libre de ecos
pero comprendida y quieta en otros ojos.

Ella, contar mi historia sin degenerarla,
mis sueños, mis anhelos jamás conseguidos,
esas felicidades dormidas,
para alcanzarlas piden un artilugio …
“… mientras oigo clamores de salvación,
eructos de un sacerdote grisáceo,
espléndidos fines de semana
en climas boreales, pintorescos,
orgías arrebatadoras de la sed
en un mundo desnudo,
vuelo henchido entre pájaros,
relatos llenos de fingimiento,
canciones y cuentos animados
de músicas sacrílegas;
palmas, timbales y armónicas,
flautas en una de las esquinas
del reformatorio de santos,
donde aparca el cartero
y nos regala misivas en forma de celda …”

No entiendo cómo me dejan pensar en mí,
sin angustias o iras devorándome,
temblores que mis nervios revelan
por no gustar de lo cotidiano,
sucesos que no me atañen
y que lograrán imponerme si
no descubro pronto lo que hay
tras la cárcel de mis ojos.





TÚ, A TI QUE ME LO PEDISTE

En ese día que la vida es desconcierto, tú,
a ti, que me reclamaste unas palabras que ignoro,
el desánimo es la disposición a la muerte,
pero cuando hay hálito, cuando queda vida,
todo lo sucedido es superfluo,
cuanto que se exagera lo que pudo ser,
y lo más importante se dejó a un lado.
Es la perfección la que subsiste,
a pesar de creerla extraña a nosotros…
en ti camina resuelta,
en ti el vigor lo es todo.
Pero tú caminas vacilante,
y dices que no conoces tu destino,
y crees que eres sólo tú la que gritas,
no sabes por qué sufres sin parar.
El mundo está desboronándose,
pero sigues en pie, ¿no te da eso más valor?
Hay una seguridad recóndita
que es más fuerte que tu lamento,
actuar, fecundar tierras fértiles,
escapar del mundo para vencerlo desde fuera.
Huir de la apatía, del silencio,
sin contar las horas que pasan,
porque no tienes límites de tiempo
cuando es el paso deseado.
Cuando es así te sientes capaz
y buscas y lo encuentras todo,
y, si caes… es para soñar.
Nada es eterno más que tú,
nada esperas que no hayas merecido,
no dejes que lo no querido reviva
y absorba tus esperanzas.





¡ AH, DE LOS TARADOS, CANTAD¡

En sentimientos, dolor y llanto,
consumidos todos los soles, niebla
perpetua a nuestros males como espina
encargada al tiempo venidero;
envenenan el tacto y el iris,
salpican danzantes gestos reales.
Revestidos los cuerpos de una cera,
lacra de arcas en nuestros labios,
pereza en el placer, ¡no palpitar¡

clavan como miradas en la sombra,
como restos de sangre en la piel,
la ventosa salada esclaviza,
y no miramos, no sentimos, no somos,
ni miran adelante los deseos.

Ah, de los tarados humanos,
cantad conmigo:
Gigantes esclavizadores,
infrahumanas bestias,
saltad a oto plano,
por sí o por nosotros,
alzad en vuelo, rebuscad
mierdas del fango celestial,
rezad a Satán argumentos
de la maldad del tiempo,
del dolor gozoso del diablo mundo.





EN SU BUSCA

Detrás de las oscuras paredes de mi tensa
imagen rebosan caudales coloridos de espuma,
blancas mujeres sirenas, voluptuosas,
reservadas a los ojos del poeta descubridor;
siembran corrientes de vida las musas,
cálidamente acompaño sus risas serias,
en sus bosques resbalo y me pierdo.

Ya, a bajar después de la fiesta
al seno enloquecedor de la escena
emanada, volteada sobre mi rostro.

Desde que el viento arroja seres
sobre los matojos, ras de las charcas,
las diosas abaten jubilosas farsas
que los hombres engullen. Del cielo.

En cuanto los animales se revelan sabios,
los sentidos de la tierra, de las simas
ocultas del mar abren sus encantos.
Ahí está, para recoger las semillas
del turbio y hollado pasado, inventado
por los ingeniosos, rastreadores bobos,
el hombre sanguinolento, acartonado
en recuerdos, sin saber vivir y renacer
a una vida que espera el olvido
de los lamentos ancestrales de otras penas.


Recoger lo llano y valedero, los despojos
y basuras a la obra de dioses y mitos falsos.

Y ya entran en la vida del pecador
las llamas y las llagas, el perdón y la miseria
creadas por el bulo de ser sobrenatural,
mueren sin conocer la vida real. Achicado
lo sobrante, encerrando la doctrina suprema,
la ciencia no desfallece por el cantar profético,
se vuelven neblinas las creencias, y humanos
aterrados por su cerebro inminente a desconectar.

Tras ese rumbo de la loca historia
de la tierra que se abre y traga inocentes,
siguen buscando incógnitas, pasatiempos,
los sirvientes del gigantesco molinillo
de hacer puré de pensamientos inútiles.
La verdad se sigue riendo del que la desconoce,
habrá vencedores y habrá total olvido.





VISION EN SUEÑOS


Viajaba por los sueños
una lejana madrugada.
Más y más me afané
por retenerlo todo.
Por eso desperté
y reconocí la otra vida.

Dormí de nuevo;
tuve la aventura
fulgurante de llamas rojas,
enfurecidas,
pero sin quemar nada,
como bálsamo de delicias.

La boca, algo dulce
al despertar de nuevo.
Quizá un beso,
ojalá un amor
nació para llenar el vacío
y sustentar
mis marchitas ansias,
como suspendido en jugoso
y suave almohadón.

Al renacer del sol por el este,
todo se esfuma,
esquivando la memoria,
deshaciendo el lazo.

¡ No caigo, aún no¡
Pronto es para ese día
en que deje de empañar un cristal,
o derramar la taza de leche
en la cama arrugada.
existe vida aún, intentos de felicidad,
los veo surgir de mi cabeza,
y tomar cuerpo
y salir de la negrura.
Se hace presente
apartando de mí la ruina;
hace un paréntesis
entre mis yos y todos los otros,
juntos cual hijos de la eternidad.

Los escollos se convierten
en amigos para huir del no
al sí de la risa.
Silabeando canciones,
notas en el espacio para decir:
felicidad,
cuando tan corta pareces,
cuando tan intensa, tan pueril.
Como joven es el día,
como embarazo es
la noche para la mañana,
como rutas, pegajosas,
hasta la senda del destino.

Tan querido y tan temido,
con tanta realidad equivocada
que solo parece la trampa
del sentir desvelado.






DESMIENTO LO QUE PIENSAN
DE MI MIS VIDAS DEL PASADO


Desmiento
lo que piensan de mí
mis vidas del pasado.
Mi ser hoy transcurre apático,
Mis reflejos fallan,
Se pierden como inútiles.
Y ¿qué ven en mí esos que me adelantan?
¿quién manifiesta, quién de lo que siente
te toma la mano y te hace revivir?
¡Qué escrupuloso es este mundo,
absurdo, que raros sus habitantes!

Por vivir, vivir más lejos
y soñar, soñar más alto
y cantar, cantar más fuerte y
amar, amor más puro.

Destrozar el lema caduco,
olvidar la muerte del sentir,
las astillas quemadas en el aire,
y el sol magnífico, radiando poesía.
lo anterior apabullado en sus tumbas.


Nuestro crecimiento allá quedó,
siendo claro su fruto
y andado su trayecto
y pasado su escozor.


Las pupilas al frente
d la senda perdida entre
maravillas. Por hoy marchar
de regreso al castillo
de la pesadilla rutinaria,
donde solo oigo conceptos de cemento,
donde se guarda, mientras se oculta
el poso de nuestra esencia,
para destapar la nítida figura
de almas marchitadas que ruegan
a otros hombres engreídos,
amos de sus iguales y de su pan …

¿qué ven en mí todos los que pasan?
¿qué manifiestan en su mirada?
¿dónde van, donde morirán?
¿cuándo hablaremos cara a cara?
¿dónde no se arrodillarán?
¿dónde estar con el descontento,
dónde ver juntos la luz?

En las tibias aguas
de las cálidas rocas
de la ardiente atmósfera
que calcine lo malo y estéril.

La esperanza es un vaho
que fracciona mi vida.
El deseo visionario esculpido en una losa
perpetua la grandiosidad
de una fijeza sin fin.
En unos espacios llenos de sombra y color,
en unas tierras acres, aceitosas, húmedas,
viviendo encerrada en su estricta composición.

E camino del hombre bordea la playa,
aquel que va a unos confines
donde al pisar se pierden los años;
al recordar, agudas dagas se incrustan
en la juventud del alma romántica.

Poesías Completas (9)

GRUPO 3º DE POESIAS

Poemas incluidos en el libro "La tercera llamada del destino". 1980
Llevan el título general de " Poesía marginal. Pétalos del deseo perenne".



TRISTE ATARDECER


¡Triste atardecer !, marchito, agónico,
acorralado, enjaulado en el hastío
del tiempo, de la espera fugaz.

Con el amanecer en los ojos
y la ira en el vientre,
en la carne.

Desgarrado y arrojado a tierra
árida, corrupta y sin color.
Luces que salpican el otoño,
dulce y enfermizo.

A mi existencia voy,
tras salir de esa celda
que es mi mente.

Consagrado
a la eternidad de un año muerto.
Ojeando los residuos pestilentes
de mi baño constante en éter.

Gas y agua.
Acero y nervio, de eso
hecho está.
Sin sangre. Cuajado
en la insensatez y en la súplica.
Adormecido en el aburrimiento:
morir no puedo, vivir tampoco.





CRISIS VIVA, SOLEDAD


Tras la nube de polvo tiznado,
tras el velo espeso, apagado,
una corona conforma su figura,
un brillo en la piel,
una llama en su corazón
reconforta el punto cariñoso,
las chispa en el ojo.

Mi sol, mi aire, mi aliento,
tras esa cúpula grisácea
se una con mi cuerpo vacilante.

Porque hiere en el centro su latido,
porque canto a la vida sin distancias,
porque os amo.

Esa fertilidad irradia añoranza,
esa plenitud, a la vez hueca
es todo mi pensamiento

Y no descanso en mi trabajo,
ni bostezo en mi vacío,
sólo muero.

Para vivir, aborto saliva en la calle;
trago letras, veo zafiros.
Incluso en la noche puedo serte
fiel. Cuando no te veo, todo yo es impaciencia …

quiero refrescarme en tu lozanía,
alcanzar cimas altas en el hoy fluido.

Conversar … ¡No importa¡
Si vives, tras la próxima loma
te encontraré.

Y si no, esperando
Pasaré mis horas. Mordiendo
la paciencia hago haces de tristeza.

Turbia luz escondida,
¡arroja tus cadenas al pasado¡
Y sal, como te quiero,
en tu forma brillante, única.





¡HUYE, VENCEJO¡

Entre dos senderos
mas allá de los caminos
sufre en el suelo el vencejo.
Entre piedras ha caído,
a morir ha ido lejos,
lejos, a morir al río.
Yo, aquí, con verlo,
por mí mismo he sentido.
Con plomo le cayeron,
con trampas, sin amigos.
Era el famoso vencejo,
desplegado en el estío.

- ¡Volad alto, pequeños,
que no os atrapen los míos¡
¡Aprisa, subid hasta el cielo¡

La muerte que sea camino
y la vida sea un velero.
¡Qué sutil finura, que estilo¡
Mágico, ágil, venciendo
tejados, rapaces, cretinos
hombres majaderos.
Llorarán por ti amigos
de lo libre, feliz y bello,
de tu limpio vestido,
de tu semblante entero.
Por tu raza, su destino,
que están tus polluelos,
que silbando tu trino
en piruetas de celo,
perfumarán sus sentidos.

- ¡Rápido, id ligeros,
volad hasta el nido¡
Que el hombre carcelero
no os arrebate los hijos.

Emigra a los pueblos
donde quede claro tu sino.
Coletea en el viento,
líbrate del peligro,
que en un año entero,
en un día ó en un siglo
vencerás el miedo:
Un nuevo ser divino.





ESPERANZADOS Y ABNEGADOS LEPROSOS


Un mohoso hombre, falto de fecundidad,
con los cascos sucios de andar por piedras,
erosionando la roca dura, agujereándola
intentando buscar dentro una forma de vida.
O uno robusto y reproductor,
sano, vigoroso como la zarza,
simple como la hierba del olivar,
integro como el coral, vagabundea
vacío y roto
entre escollos a la deriva que le piden paso,
gustando el apearse del camino rápido,
dejando sitio a los que vayan con más fuerza,
amándolos, cuando sería normal envidiarlos.

Esperanzados y abnegados leprosos,
víctimas inocentes de la dejadez humana.
Cansancio y dolor en vuestros órganos,
raídos, lacerados,
escondidos en la cenagosa morada del exilio.
Catapultados contra el futuro,
incisivos dientes os cercenan dedo a dedo,
glándula por célula,
todas vuestras inquisidoras inconsciencias.

Al mar vuelve el ser humano
sin atributos de su especie,
poco le queda de lo que Dios le dio,
intenta correr, volar huyendo
de sus semejantes, presbíteros
matasanos, científicos músicos
carniceros, peliculeros golondrinos
chillando en el cielo
con cantos supraterrenales.

Y los pájaros cazados con red,
y los peces, escuálidos, esculturizados
por geniecillos juguetones,
hambrientos de fama,
como satánicos monstruos en la corte
estrambótica del infierno.

Y callan los entendidos,
posponen su ansiedad los masoquistas,
y el fruto dulce y aceitoso de la tierra
nos desgasta nuestro corazón,
que se le perdió la vida,
esa lágrima olvidad en un camino, en una cama.

Heridos en lo más profundo,
murieron ángeles centenarios en esas lides.
No hay sitio donde meter seguro
tanto cadáver putrefacto.

Porque los asientos de la realeza
inhalan la asquerosidad de sus crímenes.





SI MIENTO ES POR NO TENER MALICIA EN MI SER, NI TALENTO


La brisa
cerca se desploma
si voz susurrona
dentro avisa

Error
por mudo sentir
del corto vivir
del amor

Si miento
es por no tener
malicia en mi ser
ni talento

son estos los himnos crueles
del llanto en mi yo encerrado.
Se cruzan ante mujeres
que nulo valor otorgan
a estas ansias y quereres …
¡qué gran tristeza consumo¡

No responden, no me ven
cuando ofrezco mis dádivas
u otras cosas que enseñé.
Sólo reveses amargos
de gente en la que confié
me dio de lado, pasando.

Tú, tú que calladas pasas,
que no miras, vagas sola,
¿por cuánto tiempo esperas
a amigos que aún ignoras?
¿por cuánto seguir parada?
Muchos quieren tus palabras …

Otros ojos dulces miran,
ojos hendidos son vistos
mirar espejos sin vida.
Las luces del seco rostro
reflejos de mis heridas
nunca más te dañarán.

Y por no tener talento,
si miento ¿quién piensa en quejas?
¿quién reclama desde adentro
su poder y me destierra?
¿quién con verde ojo sereno
toma el malicioso mando?





SOLO, EN EL RUEDO DE CAER RODANDO


Arrojado al llanto
meditabundo en la noche,
con los codos como cuernos
llenos de sangre,
camino y vago,
las manos sobre la cabeza
hacia la espalda,
fingiendo pena
y acobardado
por calles de niebla
y humedad tétrica,
en declive.

Solo, en el ruedo de caer rodando
reatándome,
sosteniendo la cabeza que oscila,
gritos y fieras pueblan el cráneo
ajado, agujereado,
mordido con rapidez y furia.

Y corro, ladeo esquinas,
se desorbitan los ojos,
estallan los pulmones,
se para este áspero corazón.
Las piernas ríen,
las manos palpan el muro,
el estómago aborta gases
con la vista perdida en el adoquín.
El cuerpo desfallecido y preso
por oxidadas cadenas
de sutiles cuerpos
de pálidos rostros,
en charcas envenenadas,
en marañas de plantas voraces,
de insectos asesinos.

Tenues brillos en el aire
silban y rellenan de color al viento.
El peso del rocío tumba las hojas,
la fresca mañana dorada
que se ve tras las casas,
despierta del sueño, observa
ese cuerpo dolorido, inmóvil,
sumido en eternidades,
angosto, acanalado …

que latan sobre él sensibles motores,
que canten en sus oídos bellas palabras,
que aún mintiendo callen lo malo ….

que vuelen sobre él
pacíficas aves, pintorescas libélulas,
que levanten del suelo
al que no desea nada,
que ganará ampliamente
en mudos sentimientos …

que aseguren lo que de la vida
ya el renegó,
pasiones humanas,
juegos de muchedumbre …

que afirmen de verdad,
que intenten, que busquen
lo recóndito y exploten
las entrañas de lo que aparenta
misericordioso
y triste
y apático.

Todos los órganos
esparcidos por la calle,
presas de ratas y perros
que vendrán de sus guaridas
a repartirse trozos
de ilusión,
de hombre,
¿ahí quedaron?





CORTO ESPEJISMO


Después del día
de trabajo,
el calor de un amor
y la música
siempre vibrante,
alegre y triste.

Y correr por la ciudad
con el pelo alocado
y todo el mundo
detrás.

Por las calles,
riendo y viviendo,
y olvidando.

Después del trabajo,
calor de cálido amor,
sonidos que hacen vibrar
llaman al renacer.

Por las calles,
o por los campos,
sintiendo y recordando.

Espejismos
que pueden no ser,
si es que es falso
el estar aquí,
esperando
el gran salto hacia el futuro.

Poesías Completas (8)

ATI, AMIGO DEL MUNDO

A ti, amigo, compatriota,
sufridor o apenado terrestre,
aislado y solitario corazón;
a ti una bella palabra,
un mensaje de mi pequeñez
insignificante que respira,
oye y huele al devastado,
escamoteado amor mundano.

A ti, caminante sin huella,
pasajero espectro humano,
tal vez solo eres un número,
o un mendigo suburbano;
puede te falten alimentos,
ojalá no estés agonizando
en el fangal de la codicia,
en un escalón suicida.

Y a ti, vida truncada,
de y hacia la libertad,
vaya mi soplo fraterno,
mi entusiasta esperanza,
por la apertura al equilibrio
entre hombres y hombres;
para que, de la naturaleza,
brote la unión de la Tierra.




PRESENTE FANTASTICO


Hoy, una vena artística,
un desdén embriagador,
un sello de avaricia
creadora me ilumina.
Hoy, el pincel es tacto,
calor que vive real,
se vierte de mi mano
al vidrio inmaculado.
Hoy, el mundo es pasta,
crema heterogénea,
distante corazonada
de mente cansada.
Hoy, el agua es enlace
donde viajan versos,
y el aire como grandes
dibujos de carne.
Hoy, un cenit inmenso
se carga de fantasía,
cual un sereno beso
destacando del silencio.
Hoy, una vida se llena
de júbilo encendido;
hoy un hombre espera
que una mujer le venza.





MENSAJE POETICO


¿ Quién fue ese loco humano
que hizo de idea y fonema
un contacto ? Y, ¿ quién pensó ?:
"mi poesía es la más bella".

Mas tú, que me pides poesía,
¿ crees que soy poeta ? …

Nazco a la vida que amenaza
mis delirios de grandeza;
y no me defino, ni deseo
ser cantor de tristezas,
sino profeta de la alegría.

Siento como mi corazón
estallando, de ira, aumenta,
y de amor, se engalana.
El mundo que despierta
al sol que a otros mata,

a él, ¿ parezco poeta ? …

sueño con la presencia, un día,
de mil almas no terrenas,
a deshacer y destruir
este absurdo, de la austera
mansión de rocas y agua.

Escucho el sino del error
camuflado, y la afrenta,
del humano penitente, sólo;
!tanta cólera que espera
manos, fuerza, decisión !

¿ Y tan solo seré poeta ? …

Amigo, seré más: insecto,
árbol, ala de cigüeña,
peregrino loco, sediento
buscador, reloj y leña
que cueza mi deseo …
y en mi sangre una estrella.





ANIMA

¿ Qué amor
a qué odio
no le adeuda
una huida ?

¿ Qué recóndita
siente la vista
a la grande
intimidad ?

¿ Cuanto más
cerca se halla
que fuera
y dentro
no calla
a la razón ?

¿ Qué es
ese fluir
imparable
del hombre ?





UNA HISTORIA ANGELICAL


Érase de un lagartillo al sol
paralizado, como encerrado
dentro de sus escamas
por él mismo; él, asolado,
inmóvil en el tiempo,
en su paciente escenario,
que al fin cobró vida
de lagarto enamorado …

Tras mi infancia lejísima,
no sé, en qué juegos aislados,
en que soledades flemáticas,
si en años fui algo niño
como todos, o al menos
un sorbo de delicadeza,
de ingenuidad en potencia.

Tras procesos hacia hombre,
lindando sustratos de delito,
del delito inconsciente y divertido
del catorceañismo pagano.

Tras la agónica pereza
del vicio, en casa muy noble,
en las clases tímido, en la calle
uno más entre la maleza.

Tras un cuarteto de amistad
investigando el hombre al hombre,
renaciendo en el fango de la búsqueda
de ancestrales emociones.

Tras el grupo de costumbres,
actor, tema, técnica, roles,
humos práctico de un autor,
entretejiendo mis noches.

Tras la juvenil indignación,
tanto inconforme y ansiosa,
de libertad y naturaleza,
creciendo fuerte y densa.

Tras mi perdida filosofía,
que erraba dubitabunda por charcas
de especulaciones, ideas áridas
creídas nada más que un instante.

Tras dedicatorias fervorosas,
conatos de egocentrismo teórico,
vestigios altruistas inoportunos;
y, en verdad, sólo recelosas …

tras ambiciones inexpertas
o contactos o naufragios,
donde la intención era nada
ante un pulso incontrolado.

Tras jactarme en la rareza
de mi persona atacada, menos mal,
por quienes me vieron brotar
de la insensatez artificial.

Tras años de injurias a mi vida,
sucesivos pequeños suicidios,
testarazos al hormigón frío,
descalzo en la arena hirviendo …

un horizonte limpio,
los colores en reflexión
expanden el amor;
gritos de hallazgo,
múltiples conmociones
del amor. Es el amor
desterrando el odio,
y el éxtasis espontáneo
sentido nos hace creer:
"aquí llegamos juntos
en un mismo huevo
libres como ninguno".





SEVILLA , EN PRIMAVERA


Hoy es primavera;
Hoy todo vuelve a vivir:
ya, por el cielo llegan
los pájaros de rubí,
y unas pocas cigüeñas
que vienen a construir
sus nidos en las torretas,
bajo el dulce añil
fresco de la señera
Sevilla de alhelí.

Oigo: "es primavera".
Y eso, equivale a oír,
entre las arboledas,
gorriones más de mil
que de celos forcejean;
es ver en el pretil
de cada azotea
golondrinas decir:
"somos primavera;
es Marzo y Abril".

En Sevilla, se sabe,
que en primavera
inundan azahares
sus perfumes de fiesta
a barrios y calles;
de sol y de solera,
por naranjos y zagüanes,
en patios y losetas
judías y árabes,
labios y castañuelas.

El crepúsculo y el alba
de palomas y claveles,
se asemejan a una plaga
de guitarras y pinceles,
en Santa Cruz y Giralda,
en el Betis hispalense,
de sonrisas que cantan
la desdicha de la gente,
o el amor, o la templanza:
la Feria que se presiente,
incienso en Semana Santa …

… qué pronto llenos de vida
surgen unos de su guerra
y hacen paz en sus rencillas
al llegar la primavera!…

… ¿ qué mañana más bella
puede en el mudo exista
que hollar las alamedas
del parque de María Luisa ? …

… ¿ qué flores más sencillas,
más sublimes y perfectas,
más fragantes y serenas
que mujeres de Sevilla ?

y no hay quien mande
a un sevillano perder
por cosa alguna el aire,
(pues, en primavera, su fe
y su arte es más grande)
y el sueño de ir y ver
en Sevilla la sangre
de la gracia y el querer,
de los cuerpos derramarse
desde el vino al amén …

… es primavera !
Decir eso, en Sevilla,
a esencias resuena
el ambiente, invadida,
de acera a acera,
de esquina a esquina,
de azahar que destapa
lo sensible de la vida,
y al viento extiende
a todos la bienvenida.

Poesías Completas (7)

RENACIMIENTO DEL AMOR


Ha nacido el amor,
entre nosotros,
frente a tantos ojos,
hoy ha abierto a la vida;
la vida lo contempla:
¡ ha renacido !

Ha vuelto la luz
cegada por sombras
en un rincón aparte,
y sale para gritar,
devolver la risa:
¡ vuelve el amor !

Alegría,
tierno corazoncito,
indomable amigo
que me escuchas …
¿ Será tu día ?
Si, si amas es el tuyo,
y tu amor,
glorioso sol
que ilumine el mundo.

Ahora …
¿ eres tu feliz?
¿ y tú ? ¿ y el otro ?
¿ sabéis de eso ?
¿ sois amor ?
¿ sois ?

Pues, tú, amor,
ya que nos abordas,
¿ nos contarás como eres ?
¿ serás amor entre amor ?
¿ enseñarás a todos
que te precisan para vivir ?
Si no dejaras un solo ser
suelto, ni vacío, ni defectos
sin tu caricia apasionada …

Si no fueras …
¿ cómo seguir ?
¿ adónde ? ¿ por qué ?
¿ con quien ?

Has renacido, ¡ adelante !
Intentémoslo:
salir del cascarón,
mirar a los ojos,
florecer una causa,
abrigar al amor,
¡amémonos !





NUEVA ILUSION DEL VERSO


Verso,
tú que eres fuerza
y eres ley,
representante
del quejido,
llama de ilusiones
y canon de la palabra.

Tú, que eres aire
de grito fecundo,
tangencia
del sentimiento,
amor y pasión
se coronan
en tu libertad.

Tú que vagas
de boca en boca
como susurros
del corazón
en perlillas de risa
o sufrimiento,
o en la mirada.

Verso, arco iris
platónico
siempre nuevo,
romántico
amanecer de luz,
¡ ven ahora !

Ven a esta parte,
a coser nuestras voces
en un todo jubiloso
de justicia
y de vida.





EN EL TORRENTE

Son estos versos
como agua de torrente
tumultuosa, bajando
hacia el valle fresco.
Soy remero que rema
sobre la espuma,
salpicando de besos
la piedra agreste.

En ni afilado navío
de uso individual
saludo a las algas,
ranas y pececillos,
a su encanto natural:
reflejos de la luz
en el devenir cristalino
que mis manos descubrirán.

Y escribirán en las ondas
a golpe de paleta,
una canción viva,
a esparcirse gustosa
en partículas de arena
y barro o vapor que,
tras lijar la roca,
parezcan estrellas.

Esquivando finas puntas
de granito pensaré
si loco o cuerdo
en mi descenso abunda
más la suerte que la fe,
o si, por los rápidos,
se convierten absurdas
las certezas del saber.

No sé de esta agua
por que nubes transitaron
en el cielo efímero,
o si fueron blancas
burbujas, del río volaron
decididas a c
con otras ánimas en paz,
revoltoseando.

Cantando en armonía
con múltiples elementos
saltaré, porque quiero,
y querré que la reñida
pugna venza al tiempo
y lo disminuya,
mas conserve limpia
la raíz su deseo.





POESIA

La poesía es un alma
explicada con colores;
es un alma viva, llana
conciencia de ilusiones.

La poesía es una espada
que combate a la razón;
es una espada afilada,
quien la porta es el amor.

La poesía es temprana
llama de naturaleza;
es temprana y esmerada
voz cierta, íntima y risueña.

La poesía es justa etapa
de la sensibilidad;
es justa senda entregada
hacia la espontaneidad.

La poesía es la mirada
amorosa, el beso eterno;
es la mirada del ansia
del todo, de ideal ciego.

Poesía es esa rama
que alimenta mis deseos;
si esa rama se secara
perdería mis fundamentos.





MUNDOS DE NADA

El mundo; nada más.
Solos en el redondel
flotamos; todos giran …
paran algunos. Detrás,
éteres oscuros
se comprimen, o dilatan
los tiempos; la verdad,
no se soluciona así,
arreando, en la espera.

¿ Imitar ? ¿ Inventar ?
¡ qué callado el infinito !
Cuando, grises ondas,
o lluvias de sal
ni rompen ni acaban,
¿ conocemos el peligro ?
¿ tememos la realidad ?

El mundo, es nada.
Solos en el redondel
flotando; a olvidar,
a continuar la fiesta.
¿ El mundo ? Sí, es nada.




AMOR Y POESIA

Algo tiene el amor de poesía,
colores, impulsos, metáforas,
¡ cuántas verdades de dentro !
Se confunden, hasta compiten,
cuando brotan vírgenes,
que no se saben, se sienten,
las rumorea el calorcillo,
abren sus manos a los bueno,
lo pequeño y grande es uno,
su mecenas la pobreza,
con humilde tino avanzan,
siempre siguen, imparables.

Algo tiene de amor la poesía:
son casi lo mismo, bellos
puñados de concordia,
cantos de querer y de dar,
sublimaciones de perfección,
flores inmortales su modelo,
ilusiones desgarradas del alma,
lágrimas que se deslizan,
pedacitos vivos de corazón.

Algo tienen en común:
poesía sin amor es brujería;
amor sin poesía es tortura,
amor más poesía es vivir.





MUSICA


Música es
Ese paseo encantado
por alegres alamedas,
perseguido de cerca
por traviesos pajarillos,
saludado por los vientos
silbantes en ramas o matas;
estudiado por la cigarra
que calla cuando paso;
o, si crujen las hojas,
caducas, secas, o si tritura
bajo las plantas el pie,
terruños de albero, granitos
que respingan y se lamentan.

Ahora percibir los cambios,
ahora sentir el silencio;
luego de silbar con ganas
corro tras un gazapillo
y al perderse, al aire
y al vacío inclinar los ojos:
ahí está ese aguilucho,
esa tórtola, esos patos
que no cesan de jugar …
y de tocar músicas.

En nuestros timpanos martillean,
eco tras eco, tras silencio,
nota aguda, fácil compás,
inquietante pizzicato alborota,
tambor que retumba, obsesiona,
van de oído a oído, pasa
cada sonido que tiene su ente,
su metamorfosis, su cadencia.

Dejamos llevar el cuerpo
con esos lazos temblones
que ritmizan nuestras piernas.
Quizá cerremos los ojos
Tarareando por dentro
fantasías, recuerdos añejos;
tonos que se funden de pronto,
besos que rozan las cuerdas,
caricias que palpitan en las teclas,
que corretean en pasos increíbles,
veloces pulsos, llantos comunes,
iras que fermentan en las escalas,
con la unión del mundo en un tiento.

¿ Quién más que la música
es siempre compañera ?
Ayuda, en el interno desorden,
a fieras, potentados soberbios,
neuróticos en declive,
ruines y egoístas tiranos,
amantes o envidiosos,
creadores o falsificadores,
jefes y proletarios;
niños, ángeles solitarios,
lobos y felinos,
hermanos delfines,
libres o atormentados.
Son todos los solos,
mas los ignorantes o sabios,
sicópatas o justicieros.

¿ Qué persona perdió tanto,
tanto como amar la música ?
del mono al superhombre,
de la abeja a la gacela,
todos vivimos en la escucha,
en el paladeo de vibraciones,
navegando en ondas,
en fértiles consistencias,
que nos dan de todo
sin adeudarles respuesta.

De tu ser, música,
de tu realidad sensible,
creemos eres ser de este mundo.
Y sólo tú, eres,
allá en los inicios,
en las erupciones de la energía,
el origen del universo.




A POETAS QUE NO FUERON


¡ Cuánta letra escrita !
desde que la belleza o la pasión
anima los dubitativos pulsos,
¿ qué dolores, qué dichas
se quedaron en nada ?

¿ Qué amor o que odio
no encontró papel ?
Puede fueran vidas
destinadas a la sombra,
placeres y heridas
que tuvieron su turno.

Pero, hoy, nuevas ninfas
encaminan los dedos,
destilan de la tinta
ramales de existencia.

En su no ser elimina
el concepto a la savia;
en ser se estiliza
lo profundo, lo poco
en rima se agiliza
y crece imperecedero.

Poesías Completas (6)

GRUPO 2º DE POESIAS

Resto de poemas incluidos en la colección "Ojitos".



TIERRA

Tierra, atardece
tu ocre pedregoso,
la siena en sombra,
las pálidas aristas
de tu marrón difuso,
hasta que el ocaso
en sombras negras
te convierta.

Luego, no estarás
para ser vista,
y una nada, oscura,
te envolverá
de penumbras,
de misterios,
y ocultos sones
se alzarán de ti,
imprecisos,
tartamudos.

En tus entrañas
y agudos recovecos
reposan o nacen
serpientes,
ratas o conejos,
grillos y búhos,
graves o tenores
dormirán,
se despertarán
en desperezos,
con hambre y sed.

Tierras …
cerráronse
flores olorosas;
copulan
gramas tumbadas
sobre espinos,
juncos y matas
se difuminaron;
alcachofas
y chumberas
yacen sin gemir;
olivos y viñas
te desangran,
se elevan en ti,
duro y blando
retazo en descanso,
de hiniestas,
vidillas
en manojos
armoniosamente
colaborando,
en silencio propio,
furtivamente.

¡ Tierra,
perpetúate
para ti misma !





MAR

Mar verde y blanca,
honda y espesa casa
que muestra sola su danza,
mimo de peces y algas.

Mar turbia y guerrera,
gran espejo de la Tierra,
la Luna de ti se lleva
las olas y las mareas.

Mar que huye o crece,
que traga o devuelve,
furiosa o paciente
dama sin amo ni reyes.

Con tu salada riqueza,
mar de inmensas aguas,
al infinito te mereces
el corazón de tu alma.

Mar amiga, seductora
del poeta su esperanza,
objeto del codicioso
humano que te asalta.

Mar que das bondadosa
la vida, la templanza,
mar que llevas a lomos
de tus crestas los barcos
que examinan tus átomos.

Mar que vas a la playa
a descansar la rutina
en tu fuero agazapada,
a remover los vientos,
pisar la arena mojada,
desgastar las piedras,
dibujando la nada
en el todo que se mueve.

Mar que diste al ansia
mía de perfecciones
la llave de la hazaña
de ver, querer sin fin.

Mar, guarda tu pura gracia !

Mar, ten tus alas abiertas !

Mar, cuida el tesoro inviolada !






POR ENCIMA DE NOSOTROS


Es tu azul inimitable,
esa tu cercana amplitud,
esos tus grises algodones
que el hombre aún admira.

Como eres mansión de dioses
y posada de arrepentidos,
cuanto tienes de misterio
o coraje sobrehumano …

todo eso, cielo, aura
protectora, luz y calor
son mediante ti,
verdad y realidad
merecen tu juicio,
tu presura fresca,
tú debes mantenerlo.

Cielo, ¡ qué constante,
cuan épico tu vuelo,
y qué grato ver arriba
al pájaro que pasea !





SOL Y SOMBRA


El sol fuera quemando
va el suelo, el techo,
el gaseoso asfalto,
el pie, la mano y el pelo,
la sonrisa y el pecado;
con el aire los sueños
el sol está quemando.

La sombra, dentro, quieta
y callada impregna
de frío y se serena,
contiene a la locura
extraña de las rejas,
y el temblor de su música,
y está la sombra quieta.

Sol y sombra engendran
una línea recta,
que divide su roja
y azul fosforescencia,
se besan y se tocan,
no es raro se repelan,
uno a otra se fusiona.





CARNE Y VEGETAL


En perpetuo cambio ramas se deslizan,
con jóvenes hojas que tientan la luz,
raíces que consumen, verdor que brilla,
remanso esplendoroso de vida propia.
Urgís mi cariño, seremos fraternos,
crearemos aire, poesía, surgirá belleza,
seremos símbolos, imágenes y silencio,
simples cohabitantes de los espacios.
Será calor, será ímpetu toda expansión,
diremos de todo sin disputa ni envidia:
mil ojos me verán y llamarán protector
a dos ojos embelesados que aman y buscan.
Dialogando, al mundo conoceremos,
de agua y maceta, de tierra y cielo
congeniaremos pasado que alzó de lo mismo
a mí, ser humano, a ella, ser vegetal.





VIAJE AL CAMPO

He paseado por el bosque y los valles,
me han mirado las reses sin pestañear,
se alejó el gallo de mi sombra acogiendo sus gallinas,
han brotado de la misma tierra infinitos, diminutos
saltamontes brincando entre mis piernas,
he subido pendientes de verdes hierbas,
de seco otoño, impresionantes castaños huecos,
troncos milenarios, brotes jóvenes,
he visto encinas, álamos, nogales,
he pisado ácoros y culantrillos,
me han perfumado divinas esencias,
melisas, mentas, agrimonias, lavandas.

En mis manos he tomado obsequios exquisitos,
de manzanos, perales y membrillos,
chispeados de frutos y alimento.
El agua fría de un pozo ha lavado mi cara,
ha calmado mi sed y mi ronquera,
me ha bañado su pureza, su transparencia,
afrodisíaca, rejuvenecedora.
Como nunca el cielo ha permanecido limpio,
de celeste intenso, y bajo él, sin cesar,
han jugado palomos, gorriones, seres libres.
He observado el campo hasta dormirme
en esa paz magnífica e intachable,
me he deleitado de músicas naturales
hasta danzar en sueños de alegría.

Por montes, descubrir chicharras y grillos,
bellotas que caen, aguda esperanza de la paja,
el crujir inseguro de la nocturnidad,
el sonido espléndido de mi corazón.
Y me he perdido en la sierra dejando atrás
graneros, establos, casa de labranza,
puentes, peñascos, hoyos y siluetas,
identificando senderos seguros,
distinguiendo mis huellas de las de otros.

Pero no posó sobre mí la angustiosa daga
de la soledad, del extravío, de la amnesia.
Todo lo armonioso, propio y sencillo
destacaba y dominaba mis impresiones,
la Naturaleza blandía su verdad repleta
con tanta fuerza desmesuradamente locuaz,
que empecé a creerme sabio, protegido,
feliz en las profundidades des espacio amigo,
eterno, por saber que el tiempo esclavizante
aquí solo divide el día de la noche,
amanecer y ocaso, luz y sombras, agua y tierra.

He topado de frente la inmensidad de la belleza,
la espontaneidad lógica de la materia,
su similitud con el sentimiento puro,
la fraternidad entre los seres vivos.
El sueño raptó mi cuerpo y viajé por mi pasado,
vaciando vahos insulsos de la memoria,
limpiando la mente de trabas y antifaces,
huyendo hacia lo perfecto del hombre.
El mundo siguió solo su caos loco
y yo gané energía, comprensión humana,
un poco de lo que hay que saber.

Sí, mis desperezos han sido profundos,
Expectorantes, sedantes, tónicos,
de tantos narcóticos de esencias naturales,
de aromas revitalizadores primitivos.
Y para imponerme a la demencia concentrada,
una pizca en cada parte educada de mí,
no necesité más que una leve degustación
en los panales grandiosos de la libertad,
en el recio vestigio superviviente
de lo que siempre fue y ojalá nunca muera.

Pero volver porque la razón de la vida
Se debate y lucha aquí, por ahora,
frente al escaparate de simulacros,
de placeres y ocultas sensaciones,
entre elementos artificiosos que atan,
que producen colores y náuseas.
Volver, porque desde aquí, nosotros,
los que rugimos un amor valioso,
dejaremos atrás, un día, una etapa:
la grisácea y confusa civilización.

Con esta obsesión exigente,
este deseo que no enflaquece,
que se nutre a cada hora de nuevas razones,
convencida poco a poco la rutina,
la voluntad, reído el deseo de poder,
nos dirijamos sin dudar hacia el todo,
con el todo del amor a la espalda,
hacia la plenitud única y ultrajada,
para restablecer en ella la vida,
tal y como empezó a ser en los hombres …






ESAS FLORES

Esas flores funden colores
en su rostro modelado
y pulido … visten soles
a las frías yerbas, lagos
de néctar y esencias, moles
de gracia y frescura, rayos
de existencia, corazones
vegetales, lacios mantos …

como retratos del amor,
reinas entre matorrales,
ensayos de perfecciones
de duendes espirituales;
y las hay de tantos matices,
de tantos finos encajes,
de tantos dulces perfumes,
que no podrán compararse.

Se las oirá un lloriqueo,
un angustioso derrame
si aplastadas, mutiladas,
tronchada su blanca sangre,
vivaz pulso de la planta,
o cantar risas sus bailes
o en el viento de los campos,
insectos a relibarse.

Y flores hacia todos lados
del hombre que ya florece
en su carrera, en sí mismo
por lo maduro perece
la belleza inalterable,
lo dorado por lo verde,
la ciencia tras la experiencia …

pero ya el brote naciente
aparece en sí perfecto,
esperando el despliegue
de pistilos y corolas,
sintiéndose diferentes,
como manos, pies y bocas,
a donde la savia viene
a inmacularle ternura
al absurdo de la muerte.






MUJER MIA

Perfil irrepetible,
ni un segundo eres como los anteriores,
parece que surgiste
en cada horizonte,
nuevo cúmulo altivo tras la noche …

tu bello rostro ardiente
de tantas lágrimas, cual arroyadas
pisan risas perennes,
tus cálidas mañanas
son como escaleras por la esperanza …

y eres verso a una flor,
última pincelada del paisaje,
armonioso tu amor
como pasos de baile,
como brujos aires vigorizantes …

en tanto, saboreas
la vida dada a tu precioso cuerpo,
y esa fe te aconseja,
maravilloso cielo,
cuidar la vida con todo tu anhelo.

La justa claridad
del gesto con signos inexplicable,
de tu genialidad
sencilla y vacilante,
evoca fantasías interminables.

Porvenir que abanicas
de frescura y melosa providencia,
y de huellas derretidas
endulzando asperezas
desde tu piel como gotas de cera.
LUCES DE PRIMAVERA

El candil estaba encendido
con su llama risueña en la noche,
con su llama diminuta purgando la oscuridad,
con su llama sentada apostando a la Luna
espera que asome tras la loma de matorral:
ya nos clarea su lejana languidez.
Todo palpita en torno tuyo,
hasta las sombras más allá
temen acercarse, y turbar tu luz.
Rayos azulados, pálidos, plateados
de Luna y estrellas nos anuncian
el abatirse total del día,
hasta en nuestros párpados que se acercan.

Ojitos, te veo, y de nuevo te llamo,
¡ qué pronto avanzamos uno hacia otro, sin dudar !
Luces de Luna, de candil,
espejitos múltiples en el agua del lago,
brillantes lucecitas en el techo infinito …
ejemplares de vida que nos envuelven …
entonces, ojitos, te miro,
veo tu claridad que ahora supera
a todo de entre todo; ven
y enciende la tierra,
alumbra mi cara con tu cara,
fusiona mis ojos con los tuyos,
rellena mi cuerpo de frescura,
y de sol, como el tuyo.

¡ Ojitos, entiéndeme:
"Dedos invisibles calman las luces,
de una a otra las vencen sin querer:
candil, estrellas, espejos, Luna".
Pero queda la más querida
inextinguible,
combatiente,
blanca esplendorosa,
es tu luz sobre todas
midiendo su pulcritud entre nosotros,
pues es tu luz, ojitos, la más hermosa.





LO QUE NOS DESEO POR HOY


Eh, niña, ¿ qué haces?
cuando penetran mis versos
como gemidos en tu carne,
¿ acaso recorres un velo ?

Tus ojos, ojitos, bailes
y sueños tarareando;
¿ y tus manos ? Son grandes
antenas temblando en el espacio.

Aquí estoy, ¿ buscas en el aire
el arco iris de mi amor ?
O, ¿ sabes ? Bajo los mares
guardada está mi confesión.

Diré y dirás : el romance
del sentido sigue y sigue.
¿ En qué ? En el signo amable
del tiempo se nos dice.

¿ Sientes ya como la sangre
bulle y explota ? ¿ sientes ?
! Sientes vida ¡ ¿ Siente mi talle
en su desperezo ? ¿ lo sientes ?

Ya hay paz. ¿ Escucho tarde
lo que fue viejo, ruin y roto ?
Claro, amor, no sirve el trance
no vivido, nos nutre lo próximo.

Oye, mujer, ¿ qué sabes ?
Cuando me cubren tus amores
como plateados encajes,
ay, ¿ acaso mi amor s esconde ?

¿ A que sí ? ¿ A que antes
de mañana renunciaremos
del mundo ? El maduro estambre
se abrirá, y allá nos uniremos.





CONCEPCION


Has concebido tu amor.
Yo, he tomado de él,
como si fuera agua,
como elixir de edenes.

Fortificas nuestro aposento
de fino moro idílico,
cual dulce beso
hace tu boca azucarada.

Has concebido futuros
encantados como ninguna.
¡ Guárdalos con tu vida !
¿ Vida ? Fuego de pasión.

Poesía, son tus ojitos
enhebrados de sensaciones;
es tu libertad, zanjada,
si no va tras la mía.

¡ Reina en mí, poesía !
Y no te falte mi oro
y su brillante espejismo,
fluida sonrisa fantástica.

Reprodúcete cada día
en nuevos versos llenos,
que yo seré la línea,
los grafos, tus momentos.

Concibe amor por amor
y así no nos faltará
y así nada mediará
entre estos dos corazones.