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miércoles, 22 de abril de 2015

El mundo tiene un Alma (Paulo Coelho)


¿Qué fuerza es esa que nos aleja de la comodidad que nos es familiar y nos hace afrontar desafíos, aun sabiendo que la gloria del mundo es transitoria? Creo que ese impulso se llama búsqueda del sentido de la vida. Durante muchos años he buscado, en los libros, en el arte, la ciencia, en los peligrosos o cómodos caminos que he recorrido, una respuesta definitiva a esa pregunta. He encontrado muchas. Hoy estoy convencido de que esa respuesta nunca nos será confiada en esta vida, aunque al final comprenderemos cada una de las oportunidades que nos fueron ofrecidas.




Cuando quieres una cosa, todo el Universo conspira para ayudarte a conseguirla. El universo siempre conspira a favor de los soñadores. Para alcanzar sus sueños, el guerrero necesita una voluntad firme, y una inmensa capacidad de entrega: aunque tenga un objetivo, no siempre el camino para lograrlo es aquel que se imagina.


Creo en señales. Creo en el Destino. Creo que la gente tiene, todos los días, una posibilidad de saber cuál es la mejor decisión en todo lo que hace. Los cambios que el destino provoca en las personas son favorables si sabemos descifrar su contenido.
   Que nunca nos veamos atrapados por las cosas que creemos conocer, porque en realidad poco sabemos del Destino. Pero que eso nos lleve a comportarnos de manera impecable y a utilizar cuatro virtudes que debemos conservar: valor, elegancia, amor y amistad.


En un determinado momento, perdemos el control de nuestras vidas, y éstas pasan a ser gobernadas por el destino. Hay cosas que son colocadas en nuestras vidas para reconducirnos al verdadero camino de nuestra Leyenda Personal. Otras surgen para que podamos aplicar todo aquello que aprendimos. Y, finalmente, algunas llegan para enseñarnos.
    Que una vez escogido el camino, no volvamos a mirar atrás, ni dejemos que nuestra alma se vea corroída por el remordimiento.
    El Camino incluye el respeto por todo lo que es pequeño y sutil.





Huir de la lucha es lo peor que puede sucedernos. Es peor que perder la lucha, porque en la derrota siempre podemos aprender algo, pero en la fuga todo lo que logramos es declarar la victoria de nuestro enemigo.
    La derrota termina cuando volvemos de nuevo al combate.


Tenemos siempre tendencia a fantasear acerca de las cosas y a no ver las lecciones que están delante de nuestros ojos. Huye de la rutina e intenta lo nuevo, lo espectacular. Ese detalle, por pequeño que sea, te puede abrir las puertas a una gran aventura, tanto humana como espiritual. No intentes ser útil. Intenta ser tú: eso basta, y en eso reside tu razón de ser.
    A medida que actúes, tienes que ser como el río que fluye, silencioso, entregándose a una energía mayor. Tienes que creer.
    Cada mañana trae consigo una bendición, una bendición que solo sirve para este día y que no se puede guardar ni reaprovechar.



Las pruebas más duras en el camino espiritual: la paciencia para esperar el momento adecuado y el coraje de no decepcionaros con lo que habéis encontrado. ¿Por qué la paciencia es tan importante? Porque nos hace prestar atención.
    Un guerrero responsable no es el que coloca sobre sus hombros el peso del mundo, sino aquel que aprendió a luchar contra los desafíos del momento. Tengo una única certeza. Existe un universo paralelo, espiritual, que interfiere en el mundo en que vivimos.





El camino de la magia –como, en general, el camino de la vida– es y será siempre el camino del misterio. He aprendido que el mundo tiene un Alma y que quien entiende esa Alma entenderá el lenguaje de las cosas.
    Existe un lenguaje que va más allá de las palabras. Si aprendo a descifrar este lenguaje sin palabras, conseguiré descifrar el mundo.


Ninguno de nosotros tiene prisa, durante este viaje estamos destruyendo y reconstruyendo continuamente lo que somos.
    No intentes acortar el camino, sino recorrerlo de tal manera que cada acción haga más sólido el terreno y más hermoso el paisaje.
Las cosas más sencillas de la vida son las más extraordinarias. Dejad que se manifiesten.


Existen momentos en la vida en que la única alternativa posible es perder el control. Los cambios solo se dan cuando hacemos algo que va en contra, totalmente en contra, de todo aquello a lo que estamos acostumbrados.
    El que haya decidido que no puede ser de una manera diferente será destruido por la rutina.


El hombre lejos de sus semejantes, por muy inteligente que sea, no conseguirá conservar su calor y su llama. Lo único seguro es la mediocridad, por eso debes correr tus riesgos y hacer lo que deseas.
    Conocimiento sin transformación no es sabiduría.



La felicidad es algo que se multiplica cuando se divide.



Paulo Coelho – Alquimia


viernes, 26 de diciembre de 2014

La Palabra es Poder (Paulo Coelho)




De todas las poderosas armas de destrucción
que el hombre ha sido capaz de inventar,
la más terrible, y la más cobarde, es la palabra.
Los puñales y las armas de fuego dejan
vestigios de sangre. Las bombas hacen temblar
edificios y calles. Los venenos acaban siendo
detectados.
Dice el maestro:
La palabra consigue destruir sin dejar pistas. Niños
condicionados durante años por los padres,
hombres criticados sin piedad, mujeres
sistemáticamente humilladas por comentarios de
sus maridos. Fieles alejados de la religión por
aquellos que se juzgan capaces de interpretar la voz de Dios.
Intenta ver si tú estás utilizando esta arma.
Intenta ver si estás utilizando esta arma contra ti
mismo. Y no permitas ninguna de las dos cosas…

La palabra es poder. Las palabras
transforman al mundo y al hombre.
Todos hemos oído decir alguna vez:”No se debe
hablar de las cosas buenas que nos ocurren, pues
la envidia ajena destruirá nuestra alegría.”
Nada de eso: los vencedores hablan con orgullo
de los milagros de sus vidas. Si pones energía
positiva en el aire, atrae más energía positiva, y
alegra a aquellos que realmente te quieren bien.
En cuanto a los envidiosos, a los derrotados,
solo podrán causarte algún daño si les das ese
poder.
No temas. Habla de las cosas buenas de tu vida
para quien quiera oírlas. El Alma del Mundo
tiene una gran necesidad de tu alegría.




Partimos por el mundo en busca de nuestros
sueños e ideales. Muchas veces ponemos en
lugares inaccesibles lo que está al alcance de la
mano. Cuando descubrimos el error, sentimos
que hemos perdido el tiempo, buscando lejos lo
que estaba cerca. Nos culpamos por los
pasos equivocados, por la búsqueda inútil, por los
disgustos que causamos.
Dice el maestro:
Aunque el tesoro esté enterrado en tu casa,
solo lo descubrirás cuando te alejes.
Hay ciertas cosas en nuestra vida que tienen
un sello que dice: “Solo te darás cuenta de mi
valor cuando me pierdas y luego me recuperes.”
No sirve de nada querer acortar el camino.




Dice el maestro:
Todos necesitamos amor.
El amor forma parte de la naturaleza humana,
tanto como comer, beber y dormir. Muchas
veces nos sentamos ante un bonito atardecer,
completamente solos, y pensamos: “Nada de
esto tiene importancia, porque no puedo
compartir todas esta belleza con nadie.”
En estos momentos, vale la pena preguntar:
¿cuántas veces nos han pedido amor, y nosotros
simplemente giramos la cara para otro lado?
¿Cuántas veces hemos tenido miedo de
acercarnos a alguien, y decirle, con todas las
letras, que estábamos enamorados?
Cuidado con la soledad. Es tan viciosa como las
drogas más peligrosas. Si el atardecer ya no tiene
sentido para ti, sé humilde y parte en busca de
amor. Piensa que, así como otros bienes
espirituales, cuanto más estés dispuesto a dar,
más recibirás a cambio.




“Vamos a imaginar que la vida es perfecta.
Estás en un mundo perfecto, con personas
perfectas, que tienen todo lo que quieren, en el
que todo el mundo lo hace todo correctamente,
en el momento oportuno. En este mundo tienes
todo lo que deseas, solo lo que deseas,
exactamente como lo soñaste. Y puedes vivir
cuantos años quieras.
Imagina que, después de cien o doscientos
años, te sientas en un banco inmaculadamente
limpio, ante un paisaje magnífico, y piensas:
¡Qué aburrido! ¡Falta emoción!
En ese momento, ves un botón rojo delante
de ti, que dice: ¡SORPRESA!
Después de considerar todo lo que esta palabra
significa, ¿pulsas el botón? ¡Claro! Entonces
entras por un túnel negro, y sales al mundo en

el que estás viviendo en este momento.”



Paulo Coelho – Maktub