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lunes, 7 de mayo de 2012

Frases con mucho "zen-tido" (Guillermo Castillo)

Esta vez he tomado del fantástico libro de mi amigo de siempre, Guillermo, una serie de reflexiones en las que utiliza juegos de palabras para hacernos llegar sus mensajes en clave de zen. Algunos tienen más poder que libros enteros de consejos...




Pasa de quejarte a “qué arte”.

Quejarte, el arte de la queja…, en ese arte podemos llegar a ser auténticos maestros.

Transforma el arte de la queja en el arte de la que-ja, ja, ja, ja…

No tienes fe en tus proyectos si no le pones una fe-cha de realización.

Somos un ecosistema, pero eso no significa que tengamos que repetir las mismas formas de actuar una y otra… y otra vez (eco-sistema).

Lo importante no es el “qué” sino el “cómo”. El “cómo” siempre implica un “qué”, salvo que sea un “me como el coco”.

Sé como el sol que siempre acepta el destino de sus rayos; sé como la brisa que hace bailar a todas las flores de todos los jardines; sé como el mar que siempre repite amorosamente una y otra vez: “ola”, “ola”, “ola”… a todos los que quieren adentrarse en él.

El propósito de la vida es hacerte reír, y esto se puede demostrar científicamente y, si no, observa: la Materia (lo que podemos percibir con los sentidos) es la unión de “Mater” y “ria”, es decir, la risa de la madre; la Teoría (las conclusiones o aprendizajes que sacamos de la realidad a través de la ciencia) es la unión de “Teo” y “ria”, es decir, la risa de Dios; y el Misterio (lo desconocido) es la unión de “Mister” y “rio”, es decir, la risa del “Señor”.

La mejor manera de prevenir desgracias en tu vida es que “des gracias” todos los días por estar vivo.

Vive consiente-mente.

El remedio contra la seriedad: “se ríe y dad”.

Había una vez un hombre muy serio hasta que un día “se rió”.

Cuando eres agradecido, cuando das las gracias, al mismo tiempo recibes “gracias”.

Amén=Amen, coincidencias de la vida.

La mayor contribución de Jesús a la humanidad ha sido quitarle el acento al amén y convertirlo en “Amen”.

La mejor manera de prevenir desdichas en tu vida es que “des dichas” (o que la repartas) entre las personas que te rodean.

Para quitarte la alergia cambia de sitio la letra “r” hasta que aparezca el remedio más adecuado.

Te recomiendo que practiques una técnica de meditación fantástica que se basa en una fusión entre dos tradiciones espirituales milenarias. El “zen” y el “Tao”. Es muy sencillo, se trata tan solo de estar “Zen-Tao”.

Lo importante es ir siempre bien conjuntado (con todo el universo…).

Descubrir es, básicamente, quitar el velo de la mente de la realidad.

El sexo está muy relacionado con la muerte y esto se puede comprobar fácilmente, basta con echar un “polvo de muerte”.

¿Cómo puede alcanzar la felicidad?: serás “feliz-si-dad”.

Lenta-mente, así es como la vida descubre sus secretos.

En la vida “hay momentos”, no, en la vida tan solo hay momentos, vívelos, mantente presente.

Mira si la vida tiene humor negro que termina con un chiste de muerte.

¿Cuál sería la mejor manera de morir?: de risa.

Primero preocúpate, luego ocúpate, después desocúpate y, por ultimo (no me seas gilipollas), diviértete.

Cambia de religión, no tienes que ser toda tu vida “protestante”.

Para alcanzar un objetivo procura que sea lo más “objetivo” posible.

Uno de los requisitos para ser célebre es vivir tu vida como una celebración.

Para ser libre primero tienes que ser esclavo, voluntariamente, de tus propios compromisos.

Hay que quitarse la coraza y ponerse un “corazón”.

Si quieres disfrutar la vida tienes que dar tus frutos. Disfrutar es lo mismo que dar tus frutos al universo.


Guillermo Castillo – Filosofía para una vida zen-sí-ya


jueves, 22 de marzo de 2012

Si agarras un puñado de arena e intentas retenerlo apretando el puño se te escapa; si abres la mano la arena deja de caer (Guillermo Castillo)



Cualquier proyecto en sus inicios lo podríamos comparar con un recién nacido. Esto quiere decir que necesita y debes darle aceptación incondicional, entrega total, cariño infinito y atención plena. Igual que un bebé recién nacido, cualquier proyecto en sus inicios muestra una gran fragilidad que hace que requiera para salir adelante los requisitos mencionados. Al mismo tiempo, muestra una potencialidad increíble que parece ir intrínsecamente unido a esa fragilidad, esto quiere decir que mientras más indefinido está un proyecto en sus orígenes mayores son sus potencialidades y esto lo hace más frágil y más aparentemente dependiente del apoyo exterior.

Otra característica semejante que tienen los proyectos y los hijos es que de ambos se puede decir que no son tuyos, que no te pertenecen y que tampoco son una obra exclusivamente tuya, sino que son fruto de toda la existencia que se muestra a través de ti, o tú eres el cocreador o el medio a través del cual la existencia muestra su cualidad básica: la creatividad, sea de un hijo o de un proyecto. Esta visión de tus obras creativas supone además actuar desde el desapego, sabiendo que son una obra de toda la existencia y que, por tanto, tenemos que estar dispuestos a compartirlos con el mundo y aceptar sin juicios todo su proceso creativo, teniendo en cuenta que solo podemos hacer lo mejor posible por nuestra parte, pero no podemos controlar al resto de la existencia que también interviene en el mismo.

Por otra parte, esto implica también aceptar el resultado final de esa obra como algo en lo que nosotros simplemente hemos colaborado en su creación. Muéstrate también dispuesto a apoyar cualquiera de las potencialidades que muestra tu proyecto, aunque desde el punto de vista del juicio mental parezca conducir, o incluso aunque realmente te lleve, a un resultado diferente del que inicialmente habías previsto.

Con tus hijos, también con los hijos de tu creatividad, puedes hacer cosas mejores que juzgarlos, como por ejemplo: aceptarlos, apoyarlos, amarlos, agradecerlos y compartirlos con el mundo.

¿De qué te sirven en este momento todas tus grandes obras del pasado salvo para desarrollar la capacidad de crear en el presente una obra nueva más desarrollada, más acorde con lo que la existencia espera de ti basándose en tu evolución o desarrollo?

Cuando cometes un error la vida suele darte una segunda oportunidad, y una tercera, cuarta, quinta..., pero cada una de ellas es, al mismo tiempo, una primera y una última oportunidad, en ese momento, y lo importante es si eres lo suficientemente generoso para aceptar una nueva oportunidad y para agradecerla entregándote a ella.

El silencio (de la mente) comienza por decir que sí. Primero vas diciendo que sí y aceptando las distintas situaciones y propuestas que la vida te va poniendo por delante en su continuo presente, después vas diciendo que sí a aquellas cosas que realmente quieres en tu vida. Poco a poco notarás como se va armonizando lo que tú quieres y lo que la vida te propone o te facilita, y en este proceso de decir que sí notarás como vas enjuiciando menos las cosas y como la mente va quedándose cada vez más silenciosa.

Cuando asumes tus responsabilidades a través de una entrega generosa, es decir, dando al máximo de lo que puedes dar frente a las distintas situaciones que tienes que afrontar en tu vida, se produce una liberación, te liberas.

Si agarras un puñado de arena (tiempo) e intentas retenerlo apretando el puño (apego, tacañería) se te escapa; si abres la mano (dar, generosidad) la arena deja de caer.


Guillermo Castillo León: Filosofía para una vida Zen-sí-ya