lunes, 5 de septiembre de 2011

De "Mil Vías hacia la Tranquilidad", por David Baird.



Tienes que decidirte a buscar la tranquilidad, pero la tranquilidad es una de esas cosas tanto más difíciles de encontrar cuanto más las buscas. Relájate y deja que ella te encuentre.

Una mente tranquila es un paraíso encontrado.

Podrás encontrar la tranquilidad en alguien a quien amar, en algo por hacer, y en algo por lo que tener confianza.

El corazón tranquilo no se preocupa de lo que piensan los demás.

De la tranquilidad surgirá una persona rebosante de confianza y contento.

A menudo, la tranquilidad llega por la confianza. Aquel que no confíe, no recibirá confianza;
cree en ti mismo y podrás recrearte en la tranquilidad.

En la sabiduría hay tranquilidad. La sabiduria llega a través de la escucha, y la voluntad sabia, a cambio, será escuchada.

La tranquilidad llega cuando nos aceptamos a nosotros mismos. Para algunos es alcanzar un punto de aceptación de que son lo que siempre serán, y para otros es el punto de decidir aquello en lo que se convertirán.

La tranquilidad no es amiga de aquellos que pasan la vida deseando lo imposible.

La tranquilidad alimenta la habilidad para discrepar con lo que dicen los demás. El oyente tranquilo entiende exactamente con qué está en desacuerdo.

La tranquilidad ya se encuentra en tus mejores y más puros pensamientos.

Fluctuamos mucho entre el amor y el odio antes de llegar a la tranquilidad; se alcanza trabajando hacia una evolución espiritual.

Hay una tranquilidad en la certeza de estar haciendo lo posible por sacar el mayor partido de uno mismo.

Los hay que se sienten muy solos en su propia compañia. Los que conocen la tranquilidad, se sienten menos solos cuando están consigo mismos.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Los dioses del Antiguo Testamento







Sobre Él, Elohim, YHWH, El Saddai, El Señor, El Rey y YHWH Sebaot




Siempre he creído que detrás de los apelativos usados en el Antiguo Testamento para describir el significado profundo del Dios de los antiguos hebreos había mucho más que la creencia en una divinidad como creación mental o como sustitución de deidades anteriores, adoptadas por ellos de las culturas sobre las cuales se constituyeron como nación. Tanto en la fe contractual en su Dios como en los distintas divinidades de los pueblos adyacentes de las que tomaron sus atributos, pienso que se esconde una realidad palpable de contacto personal y físico con Dios, no sólo imaginado como un creador absoluto eterno, omnisciente, infinito e innombrable, sino sobre todo porque ese Dios se les manifestaba sin lugar a dudas con artificios y demostraciones de poder palpables, y que dichos “contactos” suponían para ellos una certeza indiscutible de que Él (el nombre divino de uno de los dioses cananeos) era el Dios verdadero y el único, por encima de los atributos del resto de dioses. Además, tenía la virtud de ejercer regularmente como tal en defensa y protección del pueblo elegido, en el momento deseado.

Sin embargo, el tema de este ensayo trata sobre la naturaleza de los dioses que se describen y sus actos, ya sea de matiz coetáneo en las distintas épocas de su historia como de acopio de relatos y mitos anteriores de otros pueblos, cuyas identidades y poderes suplantaron, en un proceso de identificación, eliminación e integración. De forma que la hipótesis que trato aquí discurre en el ámbito de una inteligencia extraterrestre, o varias, que tenían como pauta de actuación la formación ética y religiosa de cierto pueblo elegido de acuerdo a sus cánones, pero con una finalidad que se me escapa de las manos, que pedía sumisión absoluta y cumplimiento de sus preceptos a cambio de asegurar la protección necesaria y la conquista de un territorio previamente fijado. Para los antiguos hebreos, las proezas ejecutadas por “su” Dios superaban completamente su capacidad de comprensión; la tecnología usada en esos momentos aún hoy no estamos en condiciones de emular, aunque sí de entender mejor su dinámica, especialmente a raíz del avance de la física moderno y la peculiaridad del fenómeno OVNI, algunos de cuyos modos de operar son similares a los descritos en aquella época.

Este estudio me lo ha sugerido la lectura del excelente libro de Tryggve N.D. Mettinger: “Buscando a Dios” (Significado y mensaje de los nombres en la Biblia), ejecutado con rigor y con profundo conocimiento del idioma hebreo, su cultura, ritos, etc., así como las del resto de naciones encuadradas en el relato bíblico. Aunque su hipótesis de trabajo viene a confirmar la Omnipotencia de la divinidad, su trascendencia de este mundo y la inefable constatación de Dios como el único y creador de todo lo existente, como bien afirma: “El Antiguo Testamento resalta la separación de Dios de todo lo de este mundo, su trascendencia, pero nunca es tal como para que Dios aparezca como una divinidad que desapasionadamente abandona el mundo a su destino. Por el contrario, Dios se manifiesta periódicamente interviniendo en los asuntos del mundo”. De esta forma en los textos se viene a afirmar la “inmanencia” o presencia del Dios real, inmanu-él (Emmanuel), o sea, Dios está con nosotros, o Dios está “en medio de nosotros”. De otra manera, puestos a llegar a un conocimiento más plausible de a qué Dios se refieren los textos… ¿qué mejor manera que leerlos en su significado más literal? 

La mejor opción que tiene para los especialistas el estudio exegético de cierto nivel es entender los textos en sentido metafórico o traduciéndolos simbólicamente. Es cierto que muchos de los pasajes usan una terminología alusiva a los mitos ancestrales, como que se encuentran fusionados en los textos con la propia perspectiva ó “visión” del autor. Por ejemplo, ya vimos que el Génesis se basa casi por completo en los más antiguos relatos mesopotámicos de la creación, como la Epopeya de Gilgamesh, y además deben haberso incluido otras serie de tradiciones o teologías de origen egipcio cuando menos, o la antigua Nubia, donde aparece el testimonio más antiguo del nombre bíblico de Dios. En uno de los templos encontrados en la época de Amenofis III se lee” YHVH en las tierras de los beduinos Shasu”, datados a finales del siglo XV a.C., mucho antes de la elaboración de los textos bíblicos; los nabateos tienen la expresión bd-hyw: “el siervo de Yo Soy”; en Biblos tenemos tanto un Dios que muere y resucita como un dios en un trono de querubines, en el sarcófago del Rey Ahiram; también mueren y resucitan Tammuz, dios asirio, Melkart y Eshmun de las ciudades sirias.

 En esta serie de apropiaciones teológicas y culturales ajenas es muy interesante detenerse en los dioses cananeos Él y Baal. Él es visto como un dios viejo y sabio, amable y misericordioso, llamado “Padre de la Humanidad” y “Creador de todo lo Creado”, incluso se habla de él como Rey. Baal por el contrario es un dios-príncipe batallador, que derrota al Caos. Él decide darle a Baal un palacio, que al entrar en su nueva casa… “abre una ventana haciendo un hueco en las nubes, y grita desde de ella con voz de trueno, y la tierra y la montañas tiemblan”. Una larga sequía posterior lleva a Baal contra Mot, el dios de la muerte, que le vence y sustituye en el mando, mientras Baal se entretiene en fecundar una vaca y dejar descendientes. Al creer Él que Baal estaba muerto instala en el trono a Athor, “pero sus pies no llegan al suelo y su cabeza no alcanza la parte alta del trono”. Por fin Anath, la diosa del Sol libera a Baal cortándolo en trozos, quemándolos y arrojándolos al viento, para después resucitar. Por ello se le asocia al ciclo vegetal y al cambio de las estaciones. La tarea pues consistió en asumir el rol de Él como dios absoluto, pero un dios vivo que nuca muere ni único, ya que según leemos en Salmos 97,7: “El Señor es encumbrado sobre todos los dioses que, de hecho, son Hijos del Altísimo”. El resto de divinidades entonces pasa a convertirse en “Corte divina” ó “Consejo de Ángeles”. En fechas tan tardías como la redacción de los Salmos se admite sin problemas que: “Los cielos celebran, Yahveh, tus maravillas, y tu lealtad en la asamblea de los santos. Porque ¿quién en las nubes es comparable a Yahveh, quién a Yahveh se iguala entre los hijos de los dioses? Dios temible en el consejo de los santos, grande y terrible para  toda su corte” (Sal 89,5-7). Y ya antes en boca de Miqueas: "Escucha la palabra de Yahveh: he visto a Yahveh sentado en un trono y todo el ejército de los cielos estaba a su lado, a derecha e izquierda" (1 Rey 22,19-23). ¿Entienden la idea de leer “literalmente” lo que se nos está diciendo?

Uno de los problemas principales para descubrir el sentido original de los textos es el de encontrarnos en las traducciones que la variedad de nombres divinos se reducen a “Dios”, YHWH”, “El Saddai”, “YHWH Sebaot” “El Señor”, y una gran multitud de apelativos. Por ejemplo, en el texto: “Cuando la humanidad comenzó a multiplicarse sobre la haz de la tierra y les nacieron hijas, vieron los hijos de Dios que las hijas de los hombres les venían bien, y tomaron por mujeres a las que preferían de entre todas ellas... Los nefilim existían en la tierra por aquel entonces (y también después), cuando los hijos de Dios se unían a las hijas de los hombres y ellas les daban hijos: estos fueron los héroes de la antigüedad, hombres famosos (Gn 6,1-4)”, en los primeros capítulos del Génesis, el Dios creador es designado con la palabra Elohim (dioses), cuando lo normal es “Elohé” (dios). Si la creencia es un Dios único, la utilización del término Elohim nos dice que no había duda alguna de que había múltiples dioses verificados a través de los siglos y era obvia su existencia. Pero… ¿quiénes son estos Hijos de Dios, y los nefilim? Sin duda se refiere a dos facciones distintas de seres de naturaleza no humana ni terrestre, que intervienen en la época de Noé y dan lugar a los héroes ó semidioses antiguos, y a un sinnúmero de seres antropomorfos.

La maldad y depravación cunden por la tierra y  entonces Dios ordena el diluvio. Ese Dios es el responsable de la creación de la humanidad, y en términos actuales podríamos compararlo a un equipo de expertos en genética especializado, con la misión de crear de una raza homínida preexistente un ser nuevo capaz de adorar a “Dios” como “Su Creador”. Pero este equipo genético debe cuidar su plan y evitar en todo momento ser visto, apareciendo siempre como algo sobrenatural e incognoscible. Según Mettinger “conviene recordar que Dios es un Dios escondido y en sus contactos se debe respetar el anonimato divino”. Por esa razón, las teofanías, o manifestaciones de Dios (o de los encargados de supervisar el plan), suelen referirse a la manifestación de la divinidad sea desde el Sinaí u otro lugar, usando un verbo de movimiento que implica que Dios se acerca, normalmente en medio de fenómenos naturales, como nubes, humo, rayos y truenos, la tierra tiembla y las montañas se mueven…, o artificiales, como “la Gloria de Dios” o “los Ejércitos celestes”.

En el Éxodo  por ejemplo, Moisés solicita permiso para ver a Dios en su “Gloria”, y Dios accede a la petición pasando junto a su lado. No se le permite a Moisés acercarse a la Gloria de Dios ni de mirarle a Dios a la cara. Escondido en la roca y protegido por la mano divina Moisés apenas ve nada, ya que se queda inmediatamente cegado, pero… ¡lo oye! Entonces Dios pronuncia su nombre: YHWH, y al decirlo, la presencia divina se manifiesta por completo. Y a continuación añade: “Este es mi nombre para siempre y así me llamaréis de generación en generación” y, en la traducción de la Nueva Biblia Española, de L.A. Schökel y J. Mateos, que es la más explícita y determinante: “Soy el que Soy. Esto dirás a los israelitas: “Ehyeh (Yo Soy) me envía a vosotros”. Pronunciar el nombre divino es sinónimo de invocar su presencia, y ello puede acarrearles tremendas consecuencias, ya que “el sol se puso y vino la oscuridad, una humareda de horno y una antorcha ardiendo pasaban entre los miembros descuartizados” (Gn, 15,17). Es evidente que ese equipo genético-militar se sirve de cualquier artificio para sus fines con la intención expresa de no ser identificado.

No obstante, las conversaciones de Dios con sus elegidos son frecuentes en la época patriarcal, y algo más esporádicas al pasar los siglos hasta desvanecerse casi por completo tras el periodo del exilio para centrarse en los profetas. A Jacob le asegura “Yo estoy contigo, yo te guardaré adondequiera que vayas, te haré volver a esta tierra y no te abandonaré hasta que cumpla lo que he prometido” (Gn 28,15), mientras él exclama: “si el Dios de mi padre, el Dios de Abraham y el terrible de Isaac no hubiera estado conmigo” (Gn, 31-42).. Y a José: “Yo soy Dios, el Dios de tus padres, no temas bajar a Egipto, que allí te convertiré en un pueblo numeroso. Yo bajaré contigo a Egipto, y te haré subir” (Gn 46, 3-4). Del mismo modo, este Dios no tiene problemas para moverse a su antojo cuando la ocasión así lo requiera: “Bajó YHWH para ver la ciudad y la torre que habían edificado los humanos y dijo Yahveh: «He aquí que todos son un solo pueblo con un mismo lenguaje, y este es el comienzo de su obra. Ahora nada de cuanto se propongan les será imposible. Ea, pues, bajemos, y una vez allí confundamos su lenguaje, de modo que no entienda cada cual el de su prójimo” (Gn 11,5-7). ¿A quiénes se refiere este plural bajemos?

Las manifestaciones divinas también son frecuentes. En la época patriarcal las promesas divinas carecen de antítesis y faltan por completo las advertencias al juicio. En el resto del A.T. siempre se promete algo sujeto a una cláusula condicional. Es lógico pensar que en los primeros tiempos Dios controlaba la situación y sus fuegos de artificio eran advertencia suficiente para provocar la sumisión absoluta, pero una vez instalados en la tierra de Canaán, la simbiosis con las diversas religiones de la zona alteró fuertemente el lazo de unión, y no quedaba más remedio que poner condiciones para ser obedecido, normalmente forzando la situación hacia el fin deseado. Aún así había dudas, y en muchos textos se nota el lamento por la protección perdida; del mismo modo, en ciertos escritos sagrados se cuestiona si YHWH será capaz de seguir el nomadeo tras la salida del Sinaí, por estar Dios asociado al lugar, o sea, residía en la montaña rodeado de nubes permanentes. Este Dios que habita la montaña es designado con el nombre de El Saddai (Dios Todopoderoso), al igual que otras culturas tenían su dios habitando montañas, pero a diferencia de ellos, este nuevo Dios les sigue, se mueve en forma de nube, humo o luz cegadora… “Señor, cuando salías de Seír, avanzando desde los campos de Edom, la tierra temblaba, los cielos destilaban, agua destilaban las nubes, los montes se agitaban ante YHWH, el Señor del Sinaí” (Jue, 5,4-5). De esa forma era fácilmente identificable, ya que “El Dios que responde lanzando fuego, ése es el Dios verdadero”, y no tiembla en su labor de provocar el exterminio de cuantos pueblos se crucen en su proyecto, de modo que “así conoceréis que un Dios vivo está en medio de vosotros, y que va a expulsar ante vosotros a cananeos, hititas, heveos, fereceos, amorreos y jebuseos. Mirad, el Arca de la Alianza del Señor de la tierra va a parar el Jordán delante de vosotros” (Jos 3, 10-11).

Otro aspecto reseñable es el envío de seres con apariencia humana, denominados comúnmente como ángeles, tanto para comunicarse como para cualquier otra misión. En Génesis 21, 17 se proclama: “Oyó Dios la voz del chico, y el Ángel de Dios llamó a Agar desde los cielos y le dijo: ¿Qué te pasa, Agar? No temas, porque Dios ha oído la voz del chico en donde está”.  Y en Gn22, 10-12: “Alargó Abraham la mano y tomó el cuchillo para inmolar a su hijo. Entonces le llamó el Ángel de Yahveh desde los cielos diciendo: ¡Abraham, Abraham! El dijo: Heme aquí. Dijo el Ángel: No alargues tu mano contra el niño, ni le hagas nada, que ahora ya sé que tú eres temeroso de Dios, ya que no me has negado tu hijo, tu único hijo”. Más adelante se afirma en boca de Jacob: “Y tuvo un sueño; soñó con una escalera apoyada en tierra, y cuya cima tocaba los cielos, y he aquí que los ángeles de Dios subían y bajaban por ella. Y vio que Yahveh estaba sobre ella, y que le dijo: «Yo soy Yahveh, el Dios de tu padre Abraham y el Dios de Isaac. La tierra en que estás acostado te la doy para ti y tu descendencia” (Gn, 22-12). “¡Qué temible es este lugar! ¡Esto no es otra cosa sino la casa de Dios y la puerta del cielo” (Gn 22, 17). Nos recuerda las escalerillas tanto de nuestras naves modernas como de los artefactos OVNI. En muchas observaciones de objetos no identificados, las escaleras o rampas por las que suben y bajan diversos seres es habitual, así como el vehículo, que suele estar oculto por una potente luz que no permite apreciar su forma. Este Dios se complace en apariciones mágicas, por medio de sus asesores: “El ángel de Yahveh se le apareció en forma de llama de fuego, en medio de una zarza. Vio que la zarza estaba ardiendo, pero que la zarza no se consumía. Dijo, pues, Moisés: «Voy a acercarme para ver este extraño caso: por qué no se consume la zarza. Cuando vio Yahveh que Moisés se acercaba para mirar, le llamó de en medio de la zarza, diciendo: ¡Moisés, Moisés! El respondió: Heme aquí. Le dijo: «No te acerques aquí; quita las sandalias de tus pies, porque el lugar en que estás es tierra sagrada” (Ex 3, 2-5).

Como buenos mensajeros, estos seres denominados varones, o sea, con apariencia masculina, advierten a Lot de la futura destrucción de la ciudad: “Los dos ángeles llegaron a Sodoma por la tarde. Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma. Al verlos, Lot se levantó a su encuentro…”. Lot no era consciente del peligro que se avecinaba, puesto que: “Al rayar el alba, los ángeles apremiaron a Lot diciendo: Levántate, toma a tu mujer y a tus dos hijas que se encuentran aquí, no vayas a ser barrido por la culpa de la ciudad.Y como él remoloneaba, los varones le asieron de la mano lo mismo que a su mujer y a sus dos hijas por compasión de Yahveh hacia él, y sacándole le dejaron fuera de la ciudad. Mientras los sacaban afuera, dijo uno: ¡Escápate, por vida tuya! No mires atrás ni te pares en toda la redonda. Escapa al monte, no vayas a ser barrido” (Gn 19, 15-17) . Es mucho más difícil dar una explicación coherente que no menoscabe la idea de Dios único, que aceptar este relato tal como ha sido contado y admitir que estos varones ó ángeles son fácilmente identificables con tipos de apariencia humana y bastante bellos, ya que los sodomitas al verlos los desearon de forma apremiante, pero no precisamente humanos, ya que no comían ni tomaban alimento alguno, equipados con armas mortíferas y teniendo como apoyo una alta tecnología capaz de arrasar una ciudad, cuya descripción es lo más parecido que pueda leerse en algún texto antiguo con una explosión nuclear: “Entonces Yahveh hizo llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego de parte de Yahveh.Y arrasó aquellas ciudades, y toda la redonda con todos los habitantes de las ciudades y la vegetación del suelo. Su mujer miró hacia atrás y se volvió poste de sal” (Gn,19, 24-26). Como suficientemente conocidas y que hablan por sí mismas, no me detengo en la consideración sobre las plagas de Egipto y la separación de las aguas del Mar Rojo, después de lo visto.., ¿qué prodigios no se podrían realizar dotados de una tecnología extraordinaria, tal como hoy día poseemos ó estaremos en condiciones de obtener, pero totalmente inimaginables para los hombres de esa época?

 Son innumerables los ejemplos de este tipo que podemos encontrar en el Antiguo Testamento, y el comentario de cada uno de ellos conllevaría una extensión desproporcionada para el objetivo de este ensayo, además de pesada y repetitiva. A pesar de ello, es preciso detenerse un poco en otros pasajes claramente demostrativos que confirman sobradamente la hipótesis de un plan determinado por una desconocida raza extraterrestre, como mínimo para afirmar el concepto monoteísta y de adoración única, frente al resto de los pueblos con marcado politeísmo. En tiempos de los profetas, preferentemente del autor de Isaías, las visiones de la divinidad se hacen aún más cercanas y tangibles: “Mirad, el nombre del Señor viene de lejos, trono de querubines, arde su cólera con espesa humareda” (Is 30,27). Más enfáticamente: “Ay de mí, estoy perdido… he visto con mis ojos al Rey y Señor de los ejércitos” (Is 6,5). El término usado para Señor de los Ejércitos es Sebaot, ó YHWH Seabot, y es que nuestro Dios se vale de un alto de número de colaboradores para afianzar y llevar acabo su misión. El apelativo de Sebaot, según Mettinger, está asociado íntimamente al Arca de la Alianza, y a su entronización posterior en el Templo de Salomón, cuya puerta debía ser altísima, pero como se nos declara, insuficiente para que pase por ella la Gloria de Dios. A la entrada, un par de querubines la custodian, muy similar a la encontrada en el sarcófago del rey Ahiram de Biblos ya citado, o a la placa de marfil de Meggido. Y es que el poder del Arca es descomunal, es garante absoluto y letal de protección, y solamente la tribu de Leví tenía licencia para su custodia.

Uno de los personajes más enigmáticos que podemos encontrar es Elías, considerado Varón de Dios, capaz de todo tipo de actos mágicos o milagrosos. No se dan noticias de su linaje, es lógico, ya que debió ser realmente un Hijo de Dios y, como tal, no murió, sino que ascendió directamente hacia la nave nodriza: “Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un  torbellino. Viéndolo Eliseo, clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo! Y nunca más le vio…” (2 Re 2,11-12).

Vamos a ver por último cómo nos describe Ezequiel esta Gloria de Dios de que hablamos, ampliamente comentada por especialistas. Algunos científicos de la NASA no dudan en afirmar que la descripción encaja perfectamente con los módulos de aterrizaje lunares. Otros autores no tienen dudas de que el artefacto que se detalla responde como mínimo a una alta tecnología, aún no superada, y en todo comparable a los avistamientos de múltiples OVNI, o como a mí me gusta llamarlos, VED: Vehículo Extraterrestre Dirigido. No hay otra solución que atender aún más explícitamente al sentido literal del texto, ya que, para el autor, no cabía otra explicación ni existía ninguna traba para describirlo lo más fidedignamente posible, ya que se trataba de una manifestación de lo divino. Dice así: “Aconteció en el año treinta, en el mes cuarto, a los cinco días del mes, que estando yo en medio de los cautivos junto al río Quebar, los cielos se abrieron, y vi visiones de Dios... Y miré, y he aquí venía del norte un viento tempestuoso, y una gran nube, con un fuego envolvente, y alrededor de él un resplandor, y en medio del fuego algo que parecía como bronce refulgente, y en medio de ella la figura de cuatro seres vivientes. Y ésta era su apariencia: había en ellos semejanza de hombre. Cada uno tenía cuatro caras y cuatro alas. Y los pies de ellos eran derechos, y la planta de sus pies como planta de pie de becerro; y centelleaban a manera de bronce muy bruñido. Debajo de sus alas, a sus cuatro lados, tenían manos de hombre; y sus caras y sus alas por los cuatro lados. Con las alas se juntaban el uno al otro. No se volvían cuando andaban, sino que cada uno caminaba derecho hacia adelante. Y el aspecto de sus caras era cara de hombre, y cara de león al lado derecho de los cuatro, y cara de buey a la izquierda en los cuatro; asimismo había en los cuatro cara de águila. Así eran sus caras. Y tenían sus alas extendidas por encima, cada uno dos, las cuales se juntaban; y las otras dos cubrían sus cuerpos. Y cada uno caminaba derecho hacia adelante; hacia donde el espíritu les movía que anduviesen, andaban; y cuando andaban, no se volvían. Cuanto a la semejanza de los seres vivientes, su aspecto era como de carbones de fuego encendidos, como visión de hachones encendidos que andaba entre los seres vivientes; y el fuego resplandecía, y del fuego salían relámpagos. Y los seres vivientes corrían y volvían a semejanza de relámpagos. Mientras yo miraba los seres vivientes, he aquí una rueda sobre la tierra junto a los seres vivientes, a los cuatro lados. El aspecto de las ruedas y su obra era semejante al color del crisólito. Y las cuatro tenían una misma semejanza; su apariencia y su obra eran como rueda en medio de rueda. Cuando andaban, se movían hacia sus cuatro costados; no se volvían cuando andaban. Y sus aros eran altos y espantosos, y llenos de ojos alrededor en las cuatro. Ycuando los seres vivientes andaban, las ruedas andaban junto a ellos; y cuando los seres vivientes se levantaban de la tierra, las ruedas se levantaban. Hacia donde el espíritu les movía que anduviesen, andaban; hacia donde les movía el espíritu que anduviesen, las ruedas también se levantaban tras ellos; porque el espíritu de los seres vivientes estaba en las ruedas. Cuando ellos andaban, andaban ellas, y cuando ellos se paraban, se paraban ellas; asimismo cuando se levantaban de la tierra, las ruedas se levantaban tras ellos; porque el espíritu de los seres vivientes estaba en las ruedas. Y sobre las cabezas de los seres vivientes aparecía una expansión a manera de cristal maravilloso, extendido encima sobre sus cabezas. Y debajo de la expansión las alas de ellos estaban derechas, extendiéndose la una hacia la otra; y cada uno tenía dos alas que cubrían su cuerpo. Y oí el sonido de sus alas cuando andaban, como sonido de muchas aguas, como la voz del Omnipotente, como ruido de muchedumbre, como el ruido de un ejército. Cuando se paraban, bajaban sus alas. Y cuando se paraban y bajaban sus alas, se oía una voz de arriba de la expansión que había sobre sus cabezas. Y sobre la expansión que había sobre sus cabezas se veía la figura de un trono que parecía de piedra de zafiro; y sobre la figura del trono había una semejanza que parecía de hombre sentado sobre él. Y vi apariencia como de bronce refulgente, como apariencia de fuego dentro de ella en derredor, desde el aspecto de sus lomos para arriba; y desde sus lomos para abajo, vi que parecía como fuego, y que tenía resplandor alrededor. Como parece el arco iris que está en las nubes el día que llueve, así era el parecer del resplandor alrededor. Ésta fue la visión de la semejanza de la gloria de Jahveh. Y cuando yo la vi, me postré sobre mi rostro, y oí la voz de uno que hablaba” (Ez 1). Por si el alucinado espectador albergaba dudas, se repitió el avistamiento: “Vino allí la mano de Jehová sobre mí, y me dijo: Levántate, y sal al campo, y allí hablaré contigo. Y me levanté y salí al campo; y he aquí que allí estaba la Gloria de Jahveh, como la gloria que había visto junto al río Quebar” (Ez 2, 22). Por si fuera poco, depués es llevado en volandas por un ser resplandeciente hasta Jerusalén: “Y miré, y he aquí una figura que parecía de hombre; desde sus lomos para abajo, fuego; y desde sus lomos para arriba parecía resplandor, el aspecto de bronce refulgente. Y aquella figura extendió la mano, y me tomó por las guedejas de mi cabeza; y el Espíritu me alzó entre el cielo y la tierra, y me llevó en visiones de Dios a Jerusalén, a la entrada de la puerta de adentro que mira hacia el norte, donde estaba la habitación de la imagen del celo, la que provoca a celos. Y he aquí, allí estaba la gloria del Dios de Israel, como la visión que yo había visto en el campo” (Ez 8, 2-5).







Quizá me gustaría albergar alguna duda sobre la realidad de una intervención extraterrestre programada y continuada, cuyos efectos de carácter sobrenatural son encumbrados bajo los distintos epítetos de Dios, y así estar abierto algún día a la fe en el Dios de todas las religiones, pero desde que tengo uso de razón pienso de esta manera, y no encuentro motivos para cambiar de idea.

el lenguaje de las nubes salvador candel

Tú angel, tocando cielo. (Salvador Candel)

martes, 23 de agosto de 2011

Algunas reflexiones de Bertolt Brecht

Una cosa he aprendido y sé, el morir que es válido para todos:
¿Qué significan vuestros buenos sentimientos si no hacéis nada con ellos?
¿Y qué sera de vuestra sabiduría si no tiene ninguna consecuencia?
Yo os lo digo:
Preocuparos, cuando abandonéis este mundo, no de haber sido buenos, eso no basta.
!Hay que haber dejado un mundo bueno!



Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles.


Mi pan lo comí entre batalla y batalla. Entre los asesinos dormí. Hice el amor sin prestarle atención y contemplé la naturaleza con impaciencia. Así pasé el tiempo que me fue concedido en la tierra.



El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio de los frijoles, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.



Esos que pretenden, para reformarnos, vencer nuestro instinto criminal, que nos den primero de comer. De moral hablaremos después. Esos que no se olvidan de cuidar nuestra formación, sin que por ello dejen de engordar, escuchen esto: por más que le den vueltas, primero es comer, y después de hartos ¡venga la moral!



La primera mirada por la ventana al despertarse, el viejo libro vuelto a encontrar, los rostros entusiasmados, nieve, el cambio de las estaciones, el periódico, un perro, la dialéctica, bañarse, nadar, música antigua, zapatos cómodos, comprender, música nueva, escribir, plantar, viajar, cantar y ser amable.



Ciertos países logran todavía conservar sus formas de propiedad gracias a medios menos violentos que otros. Sin embargo, los monopolios capitalistas originan por doquier condiciones bárbaras en las fábricas, en las minas y en los campos. Pero mientras que las democracias burguesas garantizan a los capitalistas, sin recurso a la violencia, la posesión de los medios de producción, la barbarie se reconoce en que los monopolios sólo pueden ser defendidos por la violencia declarada.


Quiero ir con aquel a quien amo. No quiero calcular lo que cuesta. No quiero averiguar si es bueno. No quiero saber si me ama. Quiero ir con aquél a quien amo.



Cuando la hipocresía comienza a ser de muy mala calidad, es hora de comenzar a decir la verdad.

lunes, 22 de agosto de 2011

Groucho Marx, humor inteligente


-Que le den el 10% de mis cenizas a mi promotor artístico.


-Mi madre adoraba a los niños. Hubiera dado cualquier cosa porque yo lo fuera.


-Si quisiera un centavo rompería la hucha de mi hijo -si tuviera un hijo-.


-Juez Maxwell: Señoras y caballeros, mi oponente mantiene ahora una postura ambigua en relación con la Ley Seca. Pero, ¿no es cierto que usted votó a favor de la prohibición?
Groucho: Bueno, es que aquel día estaba borracho. Pero dejen que les confunda, amigos. Lo único que bebo es soda porque combina bien con cualquier cosa.


-Supongo que habría que inventar las camas de agua. Ofrecen la única posibilidad de beber algo a media noche sin pisar al gato.


-Durante mis años formativos en el colchón, me entregué a profundas cavilaciones sobre el problema del insomnio. Al comprender que pronto no quedarían ovejas que contar para todos, intento el experimento de contar porciones de oveja en lugar del animal entero.


-Es una tontería mirar debajo de la cama. Si tu mujer tiene una visita, lo más probable es que la esconda en el armario. Conozco a un hombre que se encontró con tanta gente en el armario que tuvo que divorciarse únicamente para conseguir donde colgar la ropa.


-Desde el momento en que cogí este libro hasta que lo dejé, me entraron fuertes convulsiones de risa.


-Dices que conociste a John en un ascensor, y mi pregunta es: ¿subía o bajaba? Esto es muy importante porque, cuando bajamos en un ascensor, siempre tenemos una sensación de vacío en el estómago que a veces puede confundirse con amor. En cambio, si subía, se trata de un caso claro de flechazo a primera vista, y también demuestra que John es un joven en período de ascenso. (De una carta a su hija Miriam)


-¿No es usted la señorita Smith, hija del banquero multimillonario Smith?
¿No? Perdone, por un momento pense que me había enamorado de usted.


-No piense mal de mí, señorita, mi interés por usted es puramente sexual.

- (Al camarero de un restaurante) Hoy no tengo tiempo para almorzar. Traiga la cuenta.

-(En el guardarropa) Me deja su chaqueta, señor Marx?
-Si, que la tengan lista para el jueves.


-Todo el mundo puede hacerse mayor. Lo único que se requiere es vivir el tiempo suficiente.


-Todo lo que soy se lo debo a mi bisabuelo, el viejo Cyrus Tecumseh Flywhell. Si aún viviera, el mundo entero hablaría de él.
-(Periodista) ¿Por qué?
-Porque si estuviera vivo tendría 140 años.


-Humphrey Bogart vino la otra noche a casa y acabó completamente borracho, algo, por otra parte bastante normal en él. Cuando va cocido es un pelmazo, pero la verdad es que no mejora mucho cuando esta sobrio.


-No me gustó la representación, pero después la vi en circunstancias más adversas: el telón estaba levantado.


-He disfrutado mucho con esta obra, especialmente en el descanso.

-Jamás aceptaría pertenecer a un club que admitiera como miembro a alguien como yo.


-A quien va usted a creer, ¿A mí, o a sus propios ojos?


-Estos son mis principios. Si a usted no le gustan, tengo otros.


-El puede parecer un idiota y actuar como un idiota. Pero no se deje engañar. Es realmente un idiota.


-Nunca olvido una cara. Pero en su caso, hare gustoso una excepción.


-Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cinco años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cinco años!


-Desde el momento en que cogí su libro me caí al suelo rodando de risa. Algun día espero leerlo.


-¿Por qué debería preocuparme por la posteridad? ¿Qué ha hecho la posteridad por mí?


-La justicia militar es a la justicia lo que la música militar es a la música.


-Una mañana me desperte y maté a un elefante en pijama. Me pregunto cómo pudo ponerse mi pijama.


-La televisión ha hecho maravillas por mi cultura. En cuanto alguien enciende la televisión, voy a la biblioteca y me leo un buen libro.


-He pasado una noche estupenda. Pero no ha sido esta.


-Debo confesar que nací a una edad muy temprana.


-O usted se ha muerto o mi reloj se ha parado.


-Recordad que estamos luchando por el honor de esa mujer, lo que probablemente es más de lo que ella hizo jamás.


-Partiendo de la nada alcancé las más altas cimas de la miseria.


-Citadme diciendo que me han citado mal.


-El matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución.


-La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.


-Es mejor estar callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente.


-Bebo para hacer interesantes a las demás personas.


-Sólo hay una forma de saber si un hombre es honesto. Preguntárselo. Y si responde "si", sabes que está corrupto.


-¿Qué por qué estaba yo con esa mujer? Porque me recuerda a tí. De hecho, me recuerda a tí más que tú.


-¿Servicio de habitaciones? Mándenme una habitación más grande.


-La política no hace extraños compañeros de cama. El matrimonio si.


-El secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla, está hecho.


-Soy tan viejo que recuerdo a Doris Day antes de que fuera virgen.


-Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre, y dentro del perro probablemente está demasiado oscuro para leer.


-No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo.


-Detrás de cada gran hombre hay una gran mujer. Detrás de ella, está su esposa.


-El matrimonio es la principal causa de divorcio.

sábado, 6 de agosto de 2011

Tributo a los músicos del Club de los 27 (2)

Valentín Elizalde - A mis enemigos

Cecilia – Nada de nada

Dickie Pride – Bye bye blackbird

Gram Parsons – Return of the grievous angel

Jimi Hendrix – Hoochie coochie man

Linda Jones – Stay with me forever

Robert Johnson – Me and the devil blues

The Grateful Dead (Ron “Pigpen” Mckernan) – Hard to handle

Badfinger (Pete Ham) – Baby blue

Tributo a los músicos del Club de los 27 (1)

Kurt Cobain – Fight

Nat Jaffe & Sarah Vaughan – What more can a woman a do

The Stooges (Dave Alexander) – 1969

Brian Jones – Last time Rolling Stones

Jesse Belvin – Guess who

Gary Thain – You say your together now

Janis Joplin – Try, Just a little big harder

Amy Winehouse - He little rich girl

Jim Morrison – The End

martes, 2 de agosto de 2011

El club de los 27, tributo a Amy Winehouse

Tras la trágica noticia de la muerte de Amy Winehouse, este sábado en Londres, la red social Twitter comenzó a llenarse de mensajes sobre el hecho de que la cantante británica tenía 27 años al morir, la misma edad que tenían otros artistas que, a pesar de morir jóvenes, dejaron su huella en el mundo de la música.

Todos estos artistas murieron trágicamente a la edad de 27. Parece una macabra coincidencia que algunos consideraron "la maldición de los 27".


1. Kurt Cobain (1967-1994)
Suicidio con escopeta


2. Nat Jaffe (1918-1945)
Muerte: Complicacion de alta presion 



3. Dave Alexander (1947-1975) 
Pulmonia 




4. Brian Jones (1942-1969)
Muerte: Ahogado en pisina 


5. Jesse Belvin (1932-1960)
Muerte: Accidente de trafico 


6. Gary Thrain (1948-1975)
Sobredosis de heroina




7. Janis Joplin (1943-1970)
Sobredosis de heroina.




8. Amy Winehouse (1983-2011)
Causa Desconocida 



9. Valentin Elizalde (1981-2006)
Homicidio 


10. Cecilia (1948-1973)
Accidente de trafico



11. Dickie Pride (1941-1969)
Sobredosis de pildoras para dormir


12. Gram Parsons (1946-1973)
Sobredosis de morfina y alcohol


13. Jim Morrison (1943-1971)
Muerte subita



14. Jimmy Hendrix (1942-1970)
Muerte:Ahogado en su propio vomito por sobresosis de drogas mientras dormia. 



15. Linda Jones (1944-1972)
Coma diabetico




16. Robert Johnson (1911-1938)
Muerte: Desconocida 



17. Ron "Pigpen" McKernan (1945-1973)
Hemorragia gastrointestinal 



18. Peter Ham (1947-1975)
Ahorcamiento 



(Editado el 31/12/2017)

He preparado esta lista de reproducción con algunos temas de cada uno de los componentes (no están todos los que son, pero sí los más conocidos e importantes) del Club de los 27. Pertenecen a este fatídico grupo llamado comúnmente así un buen número de músicos (la mayoría de gran talento creativo y enorme éxito) del siglo XX, cuyo porvenir se vio truncado al fallecer a esa temprana edad de 27 años, muchos a causa de la drogadicción, otros en circunstancias sospechosas o asesinados, varios en accidente.
Reedito corregido un comentario que hice hace unos años donde los relacionaba con el también fatídico nº 11 (la última hora del mundo, según la Biblia), como así hemos podido comprobar en los últimos años en ataques terroristas y desastres naturales (ver en el blog: La Hora 11), y una sugestiva reseña de la Numerología sobre dicho número:
El Club de los 27. He observado el dato curioso de que, nada menos que en siete de sus componentes, el número total de letras de su nombre artístico suma 11. Son estos:
Jim Morrison
Janis Joplin
Jimi Hendrix
Jesse Belvin
Dickie Pride
Gram Parsons
Ron Mckernan
Suman 10 letras: Kurt Cobain, Alan Wilson, Brian Jones, Linda Jones.
Otros son Dave Alexander, Gary Thain, Robert Johnson, Helmut Köllen, Pete Ham, Cecilia, Valentín Elizalde, Cheito González
Es más, haciendo la media ponderada del número de letras de los nombres de estos 19 artistas, nos da como resultado 10,8. Esto quiere decir, estadísticamente, que hay una muy alta probabilidad de que los músicos que están o puedan ingresar en el futuro en este fatídico club… ¡posean un nombre artístico de un total de 11 letras!
Casualmente ninguno de ellos falleció un día 11 o en Noviembre, a excepción de Valentín Elizalde (25-11-2006); uno de ellos nació un día 11 (Cecilia: 11-10-48) y otros dos en Noviembre, Gram Parsons y Jimi Hendrix. Por lo que atañe personalmente a mi gusto musical, los tres grandes del rock de siempre, Janis Joplin, Jim Morrison y Jimi Hendrix, los tres empiezan por J y… ¡murieron en el intervalo de 11 meses! Las coincidencias son cuando menos sorprendentes.

No obstante y según la Numerología, el 11 es un número de gran poder y elevación, y simboliza la elevación de la persona en al ámbito espiritual. Esto implica el aprender más acerca de la vida y los misterios que esta encierra. En este camino de aprendizaje la clave es escuchar la voz interior que les habla y no dejarse llevar por falsas apariencias, lo que implica mucha responsabilidad y sacrificio. Los agraciados con este número disfrutarán de grandes facultades artísticas y creativas. Por otro lado, es muy común en estas personas el alejarse del camino correcto; uno de los principales motivos para que esto ocurra es la ambición. Siempre es bueno aspirar a ser el mejor y a lograr metas, sin embargo, tienen que procurar que no sea una ambición netamente material. Podrán hacerlo, ya que su camino espiritual se encuentra en un nivel alto, y tienen una luz universal que los ilumina y los guía. El coraje siempre está para el numero 11, su frecuencia vibratoria logra equilibrar cualquier desorden, restaurando el orden universal en la persona.




Lista de Reproducción Club de los 27



Tributo a Amy Winehouse










lunes, 1 de agosto de 2011

Sobre Ética y Estética

Difícil divagación, pero vamos a aventurarnos. ¿Igualamos los términos arte y estética?. Creo que puede existir arte cuya estética es apropiada sólo para el momento en el que se ejecuta y sólo en ese momento; en un tiempo futuro es posible que la sensación que produce sea de rechazo o de indiferencia en cuanto a su estética, aún cuando se acepte como obra de arte de pleno derecho por su sustancia, su técnica, su mensaje, etc.

De igual forma, puede haber estética en una acción pero que esté desprovista de sentido artístico. Por ejempo, tu estética en la forma de vestir puede ser muy valorada, pero de ahí a llamarlo arte va un trecho.

A pesar de eso, ni el arte ni la estética creo que tengan límites .. ¿Tiene límites la creatividad humana? ¿Está reglamentado el sentido de lo bello?

En todo caso afirmaría que la estética, es pasajera y el arte, perenne

A ver si me centro en el concepto estético. Si hablamos del significado de lo bello, podríamos diferenciar ente lo que es bello en sí mismo, y aquí sólo puedo estar seguro de incluir la naturaleza y todo lo creado, el hecho de que haya vida rebosa belleza absoluta por todas partes, porque ¿cómo ver la belleza en algo que no existe?; el mundo físico sin intervención humana es un derroche, desde lo más pequeño a lo más grande, sólo una mente perturbada no captará la belleza de un arroyo, el cantar de un pájaro, la noche estrellada, la armónica estructura del fractal, etc., independientemente de nuestro estado de ánimo y de nuestra turbia razón que todo lo empaña y cataloga.

Otra cosa es la idea de lo bello cuando atribuimos esa facultad a cualquier cosa, creada o no por el hombre, en la que intervienen aspectos como la relación que esa cosa tiene con nosotros, la mayor o menor facilidad que tenemos para captarla, el placer que acompaña a su percepción, y la racionalización del hecho, Visto así, lo bello más que provocar un sentimiento, genera una idea, una opinión, una interiorización del objeto, lo tildamos de feo ó bello según se adecúe más o menos a nuestros esquemas mentales.

Creo que es por eso por lo que al arte del siglo XX y actual se lo considera principalmente antiestético, porque rompe el equilibrio y perfección de lo "natural" y se hace totalmente humano. Los escultores de las catedrales góticas, o los pintores de iconos de la iglesia ortodoxa, por ejemplo, intentaban que sus obras fueran el reflejo más fiel posible del modelo divino y su esencia, sin importarles en absoluto en la belleza del resultado. Por lo que podríamos derivar que el arte actual es completamente humano, se ha deshecho de las connotaciones y atributos de esa belleza perfecta, para producir un arte racional, intelectual pero cargado de reclamos a nuestra sensibilidad, impactante pero vacío de contenido en muchos casos, para que cualquiera lo llene de sus propios conceptos.


Me intrigó asímismo el término "heurístico", que es la capacidad para realizar innovaciones positivas, es la ciencia y el arte del descubrimiento y de la invención, de resolver problemas mediante la creatividad... y la inspiración.

¿Y qué es la inspiración? ¿No será a veces la plasmación de un mensaje que nos llega abruptamente ,de origen desconocido o de lo más profundo de nosotros mismos, pero del que no somos dueños, sólo meros transcriptores de una verdad profunda que racionalmente no llegamos a comprender?.

¿No es también cierto que el artista en general (quiero decir: cualquiera de nosotros ..), cuando se halla en un estado de máxima tensión, o bien enamorado, o tras un desengaño sentimental, pérdida familiar, etc. es cuando sin poderlo prever ni evitar le asalta la inspiración y se adueña de él un impulso irrefrenable de traducir ese mensaje?

Por eso lo de heurístico, porque, ¿hasta qué punto podemos creernos dueños de nuestra creatividad y de su fruto, el arte, si nos llega sin avisar? El otro día escuché a Gala decir que el escritor escribe para comprenderse a sí mismo. Es ese camino de "comprenderse" lo que mueve y sostiene al escritor; a partir de ahí lo escrito ya no le pertenece, ese conocimiento inspirado ha sido digerido y transformado, pasa al género humano.
La cuestión sería: ¿con qué impulso tendremos más garantías de crear arte, dejándonos llevar por la inspiración (o los sueños) o por el contrario sólo limitándonos al raciocinio, al método y a la disciplina?

Entonces querremos saber cómo se consigue el "tono" correcto de una obra, como un término medio entre la creatividad y la inspiración, así como el prepararse técnicamente para canalizar la energía adecuadamente. En el sentido lingüístico, es lo que provee de distinción semántica al variar la frecuencia acústica, y es relativo respecto al habla de un mismo individuo.Otro significado es el carácter o modo particular de la expresión y del estilo según el asunto que trata o el estado de ánimo. Pero si tiramos del significado original de la palabra, tanto en latín como en griego es el de "tensión", y de esto deriva en castellano otra acepción que es "Energía, fuerza, vigor" ó " Lustre, distinción, elegancia". Y estos últimos significados nos abren la puerta. 

   
Entonces tenemos que, la estética en una obra de arte, la determinan justamente una combinación "tonal" equilibrada de los tres principios propuestos: por un lado, buscar (o encontrar) la armonía subyacente de la inspiración creativa; por otro, que sea también un vehículo para la expresión de nuestras ideas; y por otro que seamos capaces tanto de una expresión minimalista, reducida al símbolo puro, como de un compendio frugal y abigarrado de connotaciones.

Por eso, creo que acertamos si decimos que la clave de la estética para que pueda producir una verdadera obra de arte es el equilibrio armonioso de los aspectos citados que confluyen, teniendo como base la creatividad y como eje director el vigor, la fuerza, la elegancia, la "tensión".

   Pero me atreví esta mañana a consultar las “Lecciones de Estética” de Hegel (¡madre mía!) y creo que encontré confirmada las ideas anteriores, como cuando dice: “el espíritu y el ánimo han de estar rica y profundamente formados en la vida, la experiencia y la reflexión, antes de que el genio pueda producir algo moderno, lleno de contenido y acabado en sí mismo”;  pero “ el arte, bajo la dimensión de lo sensible, intencionadamente no produce sino un mundo de sombras consistentes en formas, tonos e intuiciones, y (por lo tanto) sólo se da una  obra de arte en cuanto ésta es un punto de transición a través del espíritu y ha brotado de una actividad producente espiritual”.

   Una vez que, en líneas generales sabemos el “cómo”, no estaría de más establecer el “cuándo”. Por ejemplo, imaginemos que queremos un día regalar con una comida especial, una obra de arte gastronómica, que se nos da bien la cocina y preparamos concienzudamente el menú idóneo, los ingredientes y útiles necesarios y tenemos dos horas para que todo salga bien. Pero, vaya, te llama un familiar con un problema importante y te retrasa media hora, como había tormenta, se va la luz y luego llama nuestro comensal diciéndote que llegará una hora antes, que después tiene cita, ¿qué hacer?, el tiempo nos ha sido esquivo, vemos que no se van cumpliendo las condiciones y no nos queda sino … improvisar! A veces da resultado, incluso rebasa nuestra expectativa, pero muchas más ese imprevisto temporal frustra la tentativa.

   Entonces es cuando, además del “cómo” y del “cuándo”, también debemos estudiar el “dónde” ¿Podremos saber como conjugar estos tres factores?


La ética señala, que la felicidad, es el fin último del ser humano. La cual se consigue, por medio de la perfección del actuar del hombre.La conciencia nos dicta que el ser justo es lo correcto. Aquella se dedica al estudio de los actos humanos, pero justamente los que se realizan tanto por la voluntad y libertad absoluta de la persona, teniendo a la felicidad como el fin último, la cual se consiguiría por medio de la perfección del actuar del hombre. Bajo ese significado no podemos negar que la belleza, tanto en su creación o consecución como en su simple disfrute nos generan un cierto estado de felicidad o, al menos, de placer, y aunque subjetivo y muy personal, tiene una existencia real.

 No obstante, otro aspecto que se me ocurre en la cuestión es si podemos acotar éticamente el concepto de belleza, de manera que un objeto o una acción humana con su propia belleza plástica pueda ser valorada por la sociedad existente como impropia para conseguir esta perfección del actuar del hombre. Un ejemplo de esto podría ser el tema tan debatido ahora de la tauromaquia, por un lado no podemos negar el arte y la belleza plástica que se genera, pero por otro tenemos que admitir como fuera del sentimiento ético actual el disfrutar con el dolor de otro ser. En ese caso, la sociedad llega a querer acotar esta actividad dentro del modelo ético presente, ya que ese presunto disfrute choca con su moral de perfecciónamiento humano.

Por eso, cuando hacemos la pregunta:¿Puede ser estético algo éticamente reprobable?..., creo que nos referimos más bien a algo "moralmente reprobable", y bajo ese sentido entiendo el ejemplo anterior, aún considerando su estética como suficiente para darle talla ética, sin embargo es "moralmente reprobable" en la actualidad, y la mayoría actuará en consecuencia. El problema que surge es definir cómo es ó cómo queremos que sea la moral y la ética, ya que si son conceptos abstractos y personales de cada uno, pueden existir tantos como individuos que lo sienten y piensan. Si el hombre civilizado (no incluiría las culturas ancestrales y primitivas actuales, donde parece que Ética=Moral) está lejos o va muy despacio hacia una hipotética perfección, ¿cómo podemos imponer un ideal moderno como lo correctamente ético ó moral si por nuestra imperfección somos incapaces de llevarlo a cabo?

En fin, si lo estético no es ético ni se ajusta a la moralidad, que es como una información interior, un concepto íntimo indescifrable pero cierto... ¿cómo podremos ensalzar la estética de nuestros actos, por mucha belleza que contengan, si no llega a ser aprobada por nuestra moral interna ni por la ética social?