“Los burgueses tienen muy buenas
razones para atribuir al trabajo una fuerza de salvación sobrenatural; porque
precisamente de la dependencia natural del trabajo resulta que el hombre que no
tiene otra riqueza que su fuerza de trabajo debe ser en todas las situaciones
sociales y culturales el esclavo de los otros hombres que se han hecho dueños
de las condiciones actuales de trabajo. Puede trabajar solamente con su
permiso, entonces puede vivir sólo con su permiso”. K. Marx: Comentarios al programa.
El origen etimológico de la palabra trabajar
es el de tripaliare, del latín, que es torturar; el mismo origen de trabajo- tripalium
(especie de cepo o instrumento de tortura).
También es evidente la relación entre
trabajo y enfermedad; a cada tipo de trabajo le corresponde una enfermedad
laboral; cuántas personas discapacitadas por culpa del maldito curro, cuántas
muertes en “accidentes”, mejor dicho asesinatos, laborales por trabajar en las
condiciones más precarias posibles y más baratas para los empresarios y cuántas
personas heridas o muertas por defender su puesto de trabajo. El
aumento sin fin e irremediable del paro estructural es una señal de la
necesidad de una trasformación total y global. El que un número cada vez mayor
de trabajadores, que sólo tienen su fuerza de trabajo para sobrevivir, se vean
arrojadas al desempleo, es decir, liberadas de la tortura pero arrojadas a la
miseria, debe hacernos, por lo menos, pensar. Si nadie trabaja por gusto, ya
que todo el mundo trabaja forzadamente y por obligación, el paro debería ser
deseable para todo el mundo, pero esto no es así debido a la sociedad-mercantil
de clases donde el trabajo asalariado, la tortura diaria, sirve para que unos
pocos, cada vez menos, se froten las manos y se lleven enormes beneficios a cambio
de mínimos salarios por lo barato que vende la gente su fuerza de trabajo,
consecuencia de la enorme oferta de la misma y del miedo al paro.
Hoy, ver a todas
las organizaciones desde las de extrema izquierda a las de extrema derecha en
todo su abanico de posibilidades buscando soluciones al “problema” del paro sin
entrar en para qué se está trabajando y qué es el trabajo.La organización humana ha perdido
toda su razón de ser; ésta debería servir para cubrir
absolutamente todas las necesidades de todas las personas por el mero hecho de
existir. La sociedad-mercantil no cubre necesidades reales y sólo sirve para
producir e intentar vender mercancías mediante el mundo perfecto de las
ilusiones publicitarias. ¡Ya está bien de ideólogos del curro! ¡No queremos
trabajar en esta enorme fábrica para llenar vuestros bancos! ¡Rechazamos el
trabajo! ¡Hasta el autogestionado! ¡Queremos autogestionar la buena vida y no
la tortura! Cuántos siglos de explotación de las bases biológicas del planeta
para esto. Es hora de parar la máquina capitalista y ver lo que necesitamos
realmente, cómo lo obtenemos y para qué.
Nadie debería trabajar. El trabajo es
la fuente de la mayoría de las miserias del mundo. Casi cualquier mal que
puedas nombrar proviene del trabajo o de vivir en un mundo diseñado para el
trabajo. Con el propósito de parar el sufrimiento debemos dejar de trabajar.
Esto no significa que debamos dejar de hacer cosas. Significa crear un nuevo
modo de vida basado en el juego, en otras palabras, una convivencia lúdica y
tal vez, artística. Abogo por una aventura colectiva en el disfrute generalizado,
y una exhuberancia libremente independiente. El juego no es pasivo. Pero si todos los ideólogos defienden el trabajo —y no sólo porque ellos planeen hacer que otros
realicen el suyo- todos son extrañamente reacios a afirmarlo así. Ellos
hablarán interminablemente de salarios, horas, condiciones de trabajo,
explotación, productividad, beneficios. Están dispuestos a hablar de casi
cualquier cosa excepto del trabajo en sí. Estos expertos que se ofrecen para
pensar por nosotros raramente comparten sus conclusiones acerca del trabajo, de
su preeminencia en las vidas de todos nosotros. Entre ellos escamotean los
detalles.
Sindicatos y empresarios convienen en que debemos vender el tiempo de
nuestras vidas a cambio de sobrevivir, aunque regatean en el precio. Los
marxistas opinan que debemos ser comandados por los burócratas. Los libertarios
piensan que debemos ser dirigidos por hombres de negocio. A las feministas no
les preocupa quién dé las órdenes con tal que sea mujer. Claramente, estos
vendedores de ideologías tienen serias diferencias en cómo distribuir el botín
del poder. Más claro, ninguno de ellos tiene ninguna objeción al poder como tal
y todos prefieren mantenernos trabajando. Te puedes preguntar si estoy
bromeando o hablo en serio. Estoy bromeando. Y hablo en serio. Ser lúdico no es
ser absurdo. Jugar no tiene por qué ser frívolo, aunque la frivolidad no es
trivialidad: con frecuencia debemos tomar la frivolidad seriamente. Me gustaría
que la vida fuera un juego —pero un juego con gran interés. Yo quiero jugar
“por el sustento”-.
La alternativa al trabajo no es
inactividad. Ser lúdico no es ser apático. Aunque valoro el placer de la
apatía, nunca compensa tanto como cuando acentúa otros placeres y pasatiempos.
Tampoco estoy promoviendo el disciplinado tiempo organizado, a modo de válvula
de escape, que llaman “ocio”, lejos de eso. El ocio es no-trabajo a fuerza de
trabajar. El ocio es un tiempo usado para recuperarse del trabajo y para
intentar frenéticamente, aunque sin éxito, olvidarse de él por un momento.
Mucha gente vuelve de las vacaciones tan cansada que busca su vuelta al trabajo
como un descanso. La principal diferencia entre el trabajo y el ocio es que por
el trabajo al menos se te paga por tu alienación y tu irritación.
Un trabajador es un esclavo temporal.
El degradante sistema de dominación que he descrito transcurre durante la mitad
de las horas de vigilia de la mayoría de las mujeres y casi totalidad de los hombres
durante décadas, la mayor parte de su existencia. Para ciertos propósitos no es
demasiado erróneo llamar a nuestro sistema Democracia o Capitalismo o —aún
mejor- Industrialismo, pero su nombre real es Fascismo de Fábrica y Oligarquía
de Oficina. Todo el que diga que la gente es “libre” miente o es estúpido. Tú
eres lo que haces. Si realizas un trabajo aburrido, estúpido y monótono, tienes
muchas probabilidades de volverte aburrido, estúpido y monótono. El trabajo es
una mejor explicación para la progresiva cretinización de todo lo que nos rodea
que tales mecanismos de entontecimiento como la televisión y la educación. La
gente que tiene todo en su vida reglamentado, arrastrados al trabajo desde la
escuela y sujetados por la familia al principio y por los asilos al final,
están habituados a estar esclavizados jerárquica y psicológicamente. Su aptitud
para la autonomía está tan atrofiada que su temor a la libertad es una de las
pocas fobias racionalmente arraigadas que tienen. Su entrenamiento para la
obediencia en el trabajo se traslada hacia la familia que ellos inician,
reproduciéndose así el sistema de una manera distribuida, así como hacia la
política, la cultura y todo lo demás. Una vez que drenas la vitalidad de la
gente en el trabajo, ellos probablemente se someterán a la jerarquía y la
superioridad en todo. Están acostumbrados a ello. Porque el trabajo, sin
importar lo que hagamos, nos mantiene alejados de nuestros propios objetivos.
Lo que he dicho hasta ahora no
debería ser discutible. Muchos trabajadores están hartos del trabajo. Hay un
alto y creciente absentismo, inactividad, robo por parte de empleados, y
sabotajes, huelgas salvajes y sobretodo estafas en el trabajo. Puede estar
habiendo un movimiento consciente y no sólo visceral, de rechazo al trabajo. Y
también el predominante sentimiento, universal entre los jefes y sus agentes, y
también ampliamente extendido entre los trabajadores mismos, de que el trabajo
es inevitable y necesario. Estoy en desacuerdo. Ahora es posible abolir el
trabajo y reemplazarlo, en aquella medida en que sirve para propósitos útiles,
con una nueva clase de actividades libres. Abolir el trabajo requiere avanzar
en dos direcciones, cuantitativa y cualitativa. Por un lado, en la dirección
cuantitativa, tenemos que reducir masivamente la cantidad de trabajo que se
realiza. En el presente, la mayor parte del trabajo es inútil o peor y
deberíamos simplemente eliminarlo. Por otro lado —y yo creo que éste es el tema
clave y el verdadero enfoque revolucionario- tenemos que tomar el trabajo útil
que queda y transformarlo en una agradable variedad de pasatiempo semejante al
juego o el arte, con la salvedad de que resultarían en productos finales útiles.
Seguramente esto no los haría menos entretenidos de hacer. Entonces todas las
barreras artificiales de poder y propiedad caerían. La creación se volvería
recreación. Y todos dejaríamos de temernos unos a otros. Lo que realmente
quiero ver es que el trabajo se vuelva un juego.
Un primer paso es descartar
las nociones de “trabajo” y “ocupación”. No habría
más trabajos, sino cosas por hacer y gentes para hacerlas.
Así pues, el trabajo forzado produce
mentiras, produce un mundo de falsas representaciones, un mundo al revés en el
que la imagen sustituye a la realidad. En este sistema espectacular y
mercantil, el trabajo forzado produce sobre sí mismo dos mentiras importantes: -La
primera es que el trabajo es útil y necesario, y que a todos nos interesa
trabajar. -La segunda mentira es hacer creer que los trabajadores son incapaces
de emanciparse del trabajo y de la condición asalariada, que no pueden edificar
una sociedad radicalmente nueva, basada en la creación colectiva y atractiva y
en la autogestión generalizada.
En realidad ya estás luchando, conscientemente
o no, por una sociedad en la que la conclusión del trabajo forzado deje espacio
a una creatividad colectiva regulada por los deseos de cada cual, y a la
distribución gratuita de los bienes necesarios para la construcción de la vida
cotidiana. El final del trabajo forzado significa el final del sistema en el
que reinan el beneficio, el poder jerarquizado, la mentira general. Significa
el final del sistema espectacular-mercantil e inicia un cambio global de todas
las preocupaciones. La búsqueda de la armonía de las pasiones, finalmente
liberadas y reconocidas, sucederá a la carrera tras el dinero y las migajas de
poder.
En realidad ya estás luchando Por una sociedad en la que las pasiones lo
sean todo, el aburrimiento y el trabajo nada. Sobrevivir no nos ha impedido
hasta ahora vivir; ahora se trata de poner el mundo al revés; de apoyarse en
los momentos auténticos, condenados a la clandestinidad y a la falsificación en
el sistema espectacular-mercantil; los momentos de la dicha real, de placer sin
reservas, de pasión.
Bob Black - La Abolición del Trabajo
Si haces una revolución, hazla
alegremente; no la hagas lívidamente serio, no la hagas mortalmente serio,
hazla alegremente. No la hagas porque odias a la gente; hazla sólo para escupir
en sus ojos. No la hagas por dinero; hazla, y condena el dinero. No la hagas
por la igualdad; hazla porque tenemos demasiada igualdad, y va a ser gracioso
sacudir el carro de las manzanas y ver por qué lado se irán éstas rodando. No
la hagas por las clases trabajadoras; hazla de tal modo que todos nosotros
podamos ser nuestras propias y pequeñas aristocracias y patear como asnos
fugitivos alegremente el suelo. No la hagas, en fin, para la Internacional del
Trabajo; el trabajo es aquello de lo cual la humanidad ha tenido bastante.
Eliminémoslo, acabemos con ello. El trabajo puede ser agradable, y los hombres
gozarlo; y entonces, no es trabajo. Tengamos eso; hagamos una revolución para
divertirnos. D.H. Lawrence
Era lógico suponer que una parte del electorado que ha aupado al PP al Poder Absoluto esperaban de él una serie de beneficios para asentar el control total de una parte elitista de la sociedad y seguir así manteniendo sus privilegios, no solo económicos, sobre el resto. Podemos decir que han acertado plenamente y que sus expectativas están siendo cumplidas de forma inexorable.
Esta entrada no va dirigida a ellos, sino al resto del pueblo que no vio otra opción mejor (y tenían sus razones, ante la inoperancia y lasitud desesperantes del anterior gobierno) que la de votar al otro partido mayoritario, que les proponía un cambio de modelo para responder a la crisis y "arreglar" el país. Ahora estamos viendo como nunca antes los perjuicios del sistema bipartidista, basado en gran medida en unas leyes electorales injustas, una ausencia casi total de refrendos populares, una clase política desvergonzada, una total sumisión a los dictámenes del macropoder financiero (léase Club Bilderberg y afines), al descalabro del Sistema, con mayúsculas, capitalista, imperialista y financiero y, también, en hacer oídos sordos al movimiento popular abanderado por el 15-M y los Indignados (la gran mayoría).
Lo que está pasando (y lo que aún quede por llegar) con Bankia, los ajustes, recortes e impuestos salvajes, estaba muy medido y escrupulosamente proyectado, no responde a ningún ideal político ni filosófico éticamente digno y probado, sino al ansia de poder conseguida aumentando la diferencia entre ricos y pobres, eliminando progresivamente la clase media que, en un futuro no muy lejano, ya no existirá.
Vamos a documentarlo, no si antes agradecer a los que hacen posible la difusión de la verdad incluso a expensas de perder su reputación y jugarse su futuro.
Todo esto no es nuevo, responde a una especie de pre-globalización muy antigua:
LECCION DE CINISMO (Seguro que te suena)
La historia se repite una y otra vez!!!!!!!!!!
Ejemplo de refinadísimo cinismo
Diálogo entre Colbert y Mazarino durante el reinado de Luís XIV de Francia, el ‘Rey Sol’
(Hace cuatro siglos)
Colbert: Para
conseguir dinero, hay un momento en que engañar al contribuyente ya no
es posible. Me gustaría, Señor Superintendente, que me explicara cómo
es posible continuar gastando cuando ya se está endeudado hasta al
cuello...
Mazarino: Si
se es un simple mortal, claro está, cuando se está cubierto de deudas,
se va a parar a la prisión. ¡Pero el Estado...! ¡Cuando se habla del
Estado, eso ya es distinto! No se puede mandar el Estado a prisión.
Por lo tanto, el Estado puede continuar endeudándose. ¡Todos los Estados lo hacen!
Colbert: ¿Ah
sí? ¿Usted piensa eso? Con todo, precisamos de dinero, ¿y cómo hemos
de obtenerlo si ya creamos todos los impuestos imaginables?
Mazarino: Se crean otros.
Colbert: Pero ya no podemos lanzar más impuestos sobre los pobres.
Mazarino: Es cierto, eso ya no es posible.
Colbert: Entonces, ¿sobre los ricos?
Mazarino: Sobre
los ricos tampoco. Ellos no gastarían más y un rico que no gasta, no
deja vivir a centenares de pobres. Un rico que gasta, sí.
Colbert: Entonces, ¿cómo hemos de hacer?
Mazarino:Colbert,
tú piensas como un queso de Gruyere o como un orinal de enfermo. Hay
una cantidad enorme de gente entre los ricos y los pobres. Son todos
aquellos que trabajan soñando en llegar algún día a enriquecerse y
temiendo llegar a pobres. Es a esos a los que debemos gravar con más
impuestos..., cada vez más..., ¡siempre más! A esos, cuánto más les quitemos, más trabajarán para compensar lo que les quitamos. ¡Son una reserva inagotable!
¿Te suena?
Nadie se salva (de entre los que tienen) de esta profusión egoísta y corrupta:
Pedro Almodóvar, Ana Rosa Quintana y Morientes , entre otros pocos, sólo pagan el 1% de los impuestos . Todo ello gracias al mayor fraude fiscal de Europa, legalizado en España.
Ana Burrieza.13.01.12.
El cineasta Pedro Almodóvar , la presentadora de televisión Ana Rosa Quintana y el ex jugador del Real Madrid, Fernando Morientes , no necesitan tener su dinero en un paraíso fiscal , porque lo tienen aquí en España, y sólo tributan el 1% por él
, a diferencia de lo que le sucede a cualquier otro español. No son los
únicos, ya que personajes de la élite financiera como la ex ministra
socialista Mercedes Cabrera , el directivo del Málaga Fernando Hierro o la mediática familia Polanco también. Y todo legalmente, sin tener que llevarse el dinero fuera de España ¿Cómo lo hacen?
SICAV, PARAÍSO FISCAL Para
no pagar por su dinero nada más que el 1% sólo tienen que invertirlo en
una SICAV (Sociedades de Inversión Colectiva de Capital Variable),
siglas que ocultan un auténtico paraíso fiscal legal en España, que no
puede ser controlado por la Agencia Tributaria, y para lo que
únicamente se necesita un capital mínimo de 2.404.048 euros
. Con este mecanismo legal, las grandes fortunas españolas, la élite
financiera, no necesita llevarse su dinero al extranjero, ni evadirlo,
porque aquí, en España puede tenerlo cómodamente, y retirarlo y usarlo
cuando quieran, como si de un banco se tratase, y sin que su actividad
pueda ser fiscalizada por el Ministerio de Hacienda. Así lo explica en
su libro "SICAV, paraíso fiscal" el profesor de Derecho y Economía en
la Universidad Autónoma y Carlos III, Guillermo Rocafort.
PROGRESISTAS QUE NO PAGAN COMO LOS DEMÁS Tal
y como desvela en su libro el profesor Guillermo Rocafort, algunos
destacados progresistas que se han caracterizado por apoyar proyectos
socialistas, cuando no comunistas, como Pedro Almodóvar , cuya SICAV está gestionada nada menos que por la Banca March , o la ex ministra de Cultura Mercedes Cabrera y la presentadora de televisión Ana Rosa Quintana
, que se ha hecho célebremente famosa por sus discursos moralizantes en
la televisión, no pagan como los demás. El profesor Rocafort ha
señalado a Diario El Aguijón que “ una gran parte de las élites financieras y de las grandes fortunas españolas tienen su dinero invertido en SICAV , y por tanto en un limbo seguro, fuera del alcance y supervisión de la Agencia Tributaria y pagando lo mínimo , mientras que el resto de los ciudadanos ve cómo le suben sus impuestos y paga una media de 35 veces más que esta nueva aristocracia del dinero que puede acceder a estos paraísos fiscales encubiertos ” .
PONER A LAS ZORRAS A GUARDAR LAS GALLINAS El
dinero invertido en las SICAV, y que en algunas ocasiones son
constituidas por hombres de paja a los que en el argot financiero se
les denomina “mariachis”, está únicamente controlado por la Comisión
Nacional del Mercado de Valores, uno de cuyos vicepresidentes, Carlos Arenillas —y marido de la ex ministra socialista del PSOE Mercedes Cabrera — era a la vez, y en una claro conflictos de intereses, tal y como señala el autor, propietario de la SICAV Tagomago
[según datos de la prensa de la época aportados por el periodista
Daniel Montero Bejarano, Arenillas, el mandatario de la entidad
encargada de investigar a los “mariachis”, poseía él solo el 99,25% de los 9 millones de euros invertidos en Tagomago; el 0,75% restante correspondía a otras al menos 99 personas] , constituida junto con el ex Secretario de Estado de Economía David Vergara
. Algo que el autor del libro ha señalado gráficamente a Diario El
Aguijón como “si pones a las zorras a guardar las gallinas”. Rocafort
señala en su libro que “ llama la atención que fue este —en referencia a Carlos Arenillas — cuando ejercía sus funciones descritas [ vicepresidente de la CNMV ], que la CNMV paró en 2005 la ofensiva de Hacienda contra las SICAV de manera fulminante ”
. El debate ha sido abierto por este polémico libro editado por la
editorial Rambla, y por la brillante exposición del profesor Guillermo
Rocafort, en un momento en que la clase media y la mayoría de los
trabajadores ven cómo se le suben sus impuestos y la crisis hace mella
en su economía. Pero no todos, pagaremos la crisis igual, o al menos
eso parece, tras la obra del profesor Rocafort.
Otros inversores en SICAV:
·Emilio Botín , con los 250 millones de euros invertidos en Cartera Inmobiliaria ganó 25 millones de euros en 2009, por los que pagó solo 144.000 en impuestos (ni siquiera llegó al 1% establecido por ley).
·Amancio Ortega , el hombre más rico de España, mantuvo hasta diciembre de 2010 dos SICAV por un total de 163 millones de euros. Su exmujer
, Rosalía Mera mantiene más de 500 millones de euros sin pagar apenas
impuestos gracias a Breixo y Soandres, siendo ésta la tercera SICAV con
más patrimonio del país.
·Alicia Koplowitz tiene el récord de inversión con 473 millones de euros en Morinvest.
·El segundo puesto es para Allocation, la SICAV de la familia del Pino , fundadora de Ferrovial, con 410 millones de euros.
·El famoso empresario secuestrado por ETA en 1988, Emiliano Revilla .
·Santiago Herrero León , presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía, con 10 millones de euros en Cartera Andaluza SICAV .
·La familia Reyzábal , propietaria de los edificios más caros y emblemáticos de Madrid: Edificio Windsord y la Torre Picasso.
·Helena Revoredo , presidenta de Prosegur.
·José Antonio Castro de Sousa , presidente de NH Hoteles.
·El arquitecto Ricardo Bofill .
·La familia Lladró .
·La infanta Pilar de Borbón y Borbón
, hermana del rey, es la presidenta de la cooperativa de inversión
Labiernag 2000, con 4,4 millones de euros, y en la que figuran como
vocales dos de sus hijos: Beltrán y Bruno Gómez-Acebo de Borbón. La
empresa ganó 392.000 euros en 2009, por los que solo tributó 931 euros
(el 1% preceptivo hubieran sido 3.920 euros).
·Los exjugadores del Real Madrid Roberto Carlos , Fernando Hierro y Fernando Morientes
, con 2,4 millones de euros los primeros y 1,9 millones de euros el
tercero de ellos en otras tantas SICAV (Roadsol Inversiones, Ferrosor
Inversiones y Josa Inversiones).
·También el exbarcelonista Iván de la Peña abrió (es de suponer que junto a otros 99 inversores como mínimo, que manda la ley) la SICAV Peñasen.
·El histórico presidente del F. C. Barcelona, José Luis Núñez , guarda 154 millones de euros en la SICAV denominada NN2003 [vaya tufo a cuenta en banco suizo que tiene el nombrecito].
·Por supuesto, la empresa más rica del planeta Tierra y eso que su reino no es de este mundo (aunque — modestia que derrocha la pobre — no aparezca en la revista Forbes), la Iglesia Católica , también disfruta en España de estos insolidarios productos de inversión:
oÁngel Vallejo Balda , sacerdote y ecónomo de la diócesis de Astorga, preside la SICAV Vayomer, con 7 millones de euros
oLa Orden de la Inmaculada Concepción , custodia 3,5 millones de euros en Francat.
oLas Hijas de la Caridad
invierten sus ahorros en Inversiones Deima y Ulls Nous, con 5,4
millones de euros en empresas como Repsol, Telefónica o Bayer o Roche
—fabricantes, por cierto de anticonceptivos, ¡qué pecao!—, con lo que
ganaron 547.000 euros en 2009.
oLos Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios , controlan el 99,99% de los más de 11 millones de euros de la SICAV Finanzas Querqus.
·El empresario Rosendo Naseiro
, exmiembro de la ejecutiva nacional del PP y protagonista del caso
Naseiro, que investigaba la supuesta financiación ilegal del PP y que
fue archivado por el Tribunal Supremo tras invalidar las escuchas
telefónicas [por cierto, al juez que ordenó las escuchas, ¿también lo
echaron con una patada en el culo como a Garzón?].
¿Qué hacen los representantes de la soberanía popular para atajar todo esto?: ponerle zancadillas a Hacienda.
En
2004, Hacienda comenzó un plan de inspección de las SICAV y, aunque el
número de inspecciones fue mínimo, el fisco exigió que varias de las
cooperativas de inversión investigadas pagara el 35% de sus beneficios
igual que cualquier otra empresa. [...] Los dueños de las SICAV
movieron sus hilos y buscaron el amparo de... Sí, has acertado: la
clase política, esos abnegados hombres y mujeres que luchan con denuedo
en el Parlamento representándonos y velando por nuestros derechos y por
nuestros intereses, que para eso los votamos, ¿no?.
El 31 de mayo de 2005, el Congreso de los Disputados (porque hay que ver cómo se disputan los escaños, los descendientes
de la gran p...) tenía previsto debatir dos propuestas que suponían de
facto una amnistía para todas las SICAV. La iniciativa partió de
Convergencia i Unió (la pela es la pela, noi). Querían que fuera la
CNMV y no Hacienda quien decidiera sobre el uso de “mariachis” en las
SICAV, y querían también, ojo al parche, que la normativa se aplicara
«no solo a partir de la entrada en vigor de la ley, sino también y de
forma especial en relación con los ejercicios anteriores que puedan
estar siendo objeto de actuaciones de comprobación o investigación o
que lo puedan ser en el futuro». En otras palabras: CiU quería que los
inspectores de Hacienda se estuvieran quietecitos. Y contaban con el
apoyo de la mayoría de la Cámara.
Desde
entonces, los inspectores de Hacienda han denunciado públicamente
presiones por parte del Ministerio de Economía, y más concretamente
desde la Secretaría de Estado de Hacienda y Presupuestos, para limitar
sus facultades de investigación frente a las SICAV y someterles a un
control político. Además, los tribunales de Justicia han anulado las
decisiones del fisco contra las SICAV investigadas...
Fuente: “El club de los pringaos”, de Daniel Montero. Ed. La Esfera de los Libros, S. L.
P.S.-
¡Que no se te ocurra ocultar unos cuantos cientos de euros en tu
declaración de la renta, que si te pillan te crujen! Oculta, si los
tienes, de un millón para arriba y saca pecho... ¡A ver quién tiene
glándulas de toserte!
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22-06-2012
La asociación de usuarios de banca Adicae acaba de publicar un
informe demoledor al que ha tenido acceso 20 minutos sobre la gestión
y salida a Bolsa de BFA-Bankia en el que denuncia que las pérdidas reflejadas
por el banco fueron ocultadas sistemáticamente y a propósito
para engañar a los inversores y facilitar su entrada en el Ibex-35. Entre otras
acusaciones, los usuarios de banca acusan a la entidad anteriormente presidida
por Rodrigo Rato de "intentar aprobar unas cuentas anuales ocultando 4.690
millones de euros en pérdidas".
Las pérdidas en las cuentas de 2011 ya
eran pérdidas en 2010Adicae enumera en su documento
nueve conclusiones que, según ellos, demuestran que hay sobradas razones para
exigir responsabilidades a los anteriores gestores de la entidad. En primer
lugar, desmiente que hubiera pérdidas afloradas en BFA-Bankia debido a la mayor
exigencia de provisiones, tal como defienden los nuevos administradores de la
sociedad.
"Tanto las pérdidas afloradas en la reformulación de
cuentas en 2011 como las anunciadas en el informe de auditoría para 2012
provienen íntegramente de dotación de provisiones sobre activos ya existentes
en 2010, y por tanto ya eran pérdidas de 2010", sostiene
Adicae, que además acusa al anterior equipo directivo de no haber informado
correctamente a los inversores de que la solvencia de BFA estaba ligada
directamente a la de Bankia. En la asociación creen que si el pequeño
accionista hubiera sido informado correctamente de estos riesgos nunca hubiera
optado por comprar acciones de Bankia a 3,75 euros.
Un acto deliberado
La tesis de Adicae apunta a una ocultación deliberada de las
verdaderas cuentas de la entidad. Se presentó una realidad en la que BFA-Bankia
obtenía beneficios recurrentes, si bien luego se demostraron falsos. La entidad
alegó que los nuevos decretos aprobados por el Gobierno les obligaron a
aumentar provisiones y por tanto a presentar pérdidas, aunque tal como sostiene
Adicae "son pérdidas que ya deberían haber figurado en las cuentas de
Bankia de 2010".
La asociación de usuarios concluye que se reconoce "mala
fe de los administradores en 2011 al intentar aprobar unas cuentas
anuales ocultando 4.690 millones de euros en pérdidas" y que, una
vez reformuladas las cuentas anuales (y al fin reconocidas las pérdidas) en
Bankia no son capaces de explicar el motivo por el que se han producido esa
pérdida de solvencia.
A la vista de estas conclusiones, la asociación ve sobrados
motivos para exigir responsabilidades a la entidad, e incluso para encausar
penalmente a sus gestores. Tal como ya adelantó este diario, la estrategia de
Adicae pasa primero por intentar promover en la próxima Junta General de
Accionistas de Bankia una acción social de responsabilidad. Esto supondría que
los actuales gestores demandarían a los anteriores a la vista del grave daño
que han cometido a la entidad nacionalizada.
Cuentan que, en
cierta ocasión, un joven simple pidió entrar como novicio en un templo zen.
El abad
accedió, pero viendo su escasa
capacidad para realizar incluso
las tareas menos complejas,
decidió encargarle que
barriera bien el
patio todos los
días. Así pasaron las
semanas, los meses
y los años,
y el joven
simple se afanó
en barrer minuciosamente el patio
durante todos los días de su vida. Lloviera, nevara, hiciera calor o viento,
estuviera enfermo o cansado, el joven simple no dejó jamás de barrer
cuidadosamente el patio con su vieja escoba. Nunca antes
se había visto el patio más limpio. Una mañana, el
abad percibió en «el monje de la
escoba» como si algo apenas perceptible emanara de él, algo que provocaba
respeto y reconocimiento, algo en lo que
antes no había reparado, acostumbrado como estaba a verlo un día tras otro casi
formando ya parte del paisaje del patio. Llegó ante él, lo invitó
a dejar la
escoba un momento,
y le propuso
algunas preguntas de
hondo contenido espiritual.
Minutos después, el
abad unió las
manos sobre su
pecho y se inclinó
ante el monje
simple con una
profunda reverencia: había
descubierto a un iluminado.
-¿Cómo has alcanzado
este estado? -le preguntó el abad-. Tú no has recibido enseñanza de los
maestros del templo y ni siquiera has leído las escrituras, tampoco has
meditado durante horas junto a los
demás monjes, únicamente te has dedicado
a barrer el patio todos los días, mañana
y tarde.
-Dices bien querido
abad -contestó el monje-, pero mi mejor maestro ha sido la escoba, que me
mostró el valor del silencio, de la humildad y del servicio; mis escrituras han sido el polvo
seco del verano, las hojas del otoño, las lluvias de primavera y la nieve del
invierno; y mi meditación ha estado siempre presente en la intención de barrer
lo mejor que he sabido y he podido.
Oídas aquellas palabras,
el abad se retiró en silencio y el monje continuó barriendo con su escoba.
Todo es muy sencillo
Un rey poderoso y con
afán de conocimiento pidió a un grupo de sabios que realizaran una obra
colosal y sin
precedentes: que escribieran
la historia del
hombre conocida hasta entonces. Pasaron muchos años,
y aquellos sabios
por fin se
presentaron ante el
rey con cien libros
escritos que contenían
la historia de
la humanidad. Pero el
rey, viendo aquella ingente tarea, dijo:
-Señores, no creo que
tenga vida para leer todos esos libros, os pido que os esforcéis en hacer un
resumen.
Los sabios se
pusieron manos a la obra y años después fueron a ver al rey con solamente diez
libros. Pero el rey, al igual que los sabios, ya empezaba a hacerse viejo, por
lo que les pidió:
-Estos diez libros
son muchos para mí, os ruego un nuevo esfuerzo para que hagáis un resumen.
Volvieron a pasar los
años, y los sabios que aún continuaban vivos fueron de nuevo ante el rey con un
solo libro. Pero el rey era ya anciano y
estaba en cama muy enfermo, al ver a los sabios se lamentó:
-Me parece que voy a
morir sin saber nada de la historia del hombre.
El más viejo de los
sabios contestó al rey:
-Majestad, en
realidad yo os puedo
hacer un resumen:
el hombre nace,
sufre y finalmente muere.
En ese momento el rey
falleció.
Siempre querer más
Había una vez un
pobre mendigo que se había acostumbrado a mal vivir con lo poco que le
daban. Aunque no era
viejo y estaba
sano, no aceptaba
ningún trabajo que le
ofrecían y así iba de un lado para otro sobreviviendo como podía. Un
día se encontró con un amigo de la infancia y ambos se pusieron a recordar
viejos tiempos.
-¿A ti qué tal te ha
ido? -le preguntó el amigo al mendigo.
-Muy mal -respondió-,
ya ves, he tenido muy mala suerte y mi situación es lastimosa.
-Pues, mira -repuso
el amigo-, yo he descubierto
que tengo poderes
sobrenaturales y creo que puedo
ayudarte.
Dicho esto, tocó con
su dedo índice un ladrillo y lo convirtió en oro.
-Para ti -dijo
generosamente-, esto, sin duda, aliviará muchas de tus necesidades.
-Sí -contestó el
mendigo-, pero la vida es tan larga y pueden ocurrir tantas cosas. . .
El hombre volvió a
tocar con su dedo una gran piedra y la convirtió en oro.
-También es
para ti, ahora
ya jamás tendrás
problemas de dinero,
¡eres rico! -dijo
el amigo.
-Bueno, está bien,
pero la vida es muy larga. Suceden tantas cosas,
tantos imprevistos, según tienes
más cosas aparecen más necesidades. . . en fin, hay vicisitudes...
-¡Pero bueno! ¿Qué
más quieres? -exclamó el amigo.
El mendigo respondió:
-Quiero tu dedo.
Estar despierto
Un grupo de personas
fueron a preguntar a un maestro:
-La gente
sufre calamidades, muere
a veces miserablemente, muchos
sufren, tienen problemas, se
odian, se traicionan... ¿cómo puedes
permanecer indiferente a todo eso? ¿Cómo si eres un iluminado, no
ofreces tu ayuda a los demás?
El maestro contestó:
-Imaginad que
estáis soñando. En vuestro sueño vais en un barco y éste se hunde. En ese momento os
despertáis. Yo os pregunto
a vosotros: ¿Os
volveríais a dormir
para prestar ayuda a los pasajeros de vuestro sueño?
La teoría es
insuficiente
Un erudito alquiló
una barca para cruzar un río caudaloso.
Al recibirlo, el barquero se expresó con
frases gramaticalmente incorrectas.
Después de corregirlo,
el erudito preguntó:
-¿Tú no has estudiado
gramática?
-No señor -contestó
el barquero-, soy un iletrado.
-¿Tampoco sabes
geografía ni aritmética? - volvió a
preguntar el erudito.
-No, señor, nada de
eso sé -respondió avergonzado el aludido.
-Supongo que tampoco
sabrás nada de historia, literatura o filosofía -interrogó de nuevo el hombre
culto.
-No tengo ni
idea de nada de eso, soy sólo un barquero ignorante
-habló humillado el pobre hombre.
-¡Pues, amigo
-sentenció el erudito-, un hombre sin cultura es como si hubiera perdido la
mitad de su vida!
Instantes después,
la barca, arrastrada
por la corriente,
fue a dar
con unas rocas
que provocaron una gran vía de agua. El barquero preguntó a su pasajero:
-Señor, ¿sabe usted
nadar?
-No -respondió.
-Entonces me temo que
va a perder toda su vida.
Dejando al ego de
lado
Cuentan que un hombre
llegó a la conclusión de que vivía muy condicionado tanto por los halagos
y aceptación de los demás,
como por sus
críticas o rechazo. Dispuesto a afrontar la situación, visitó a un sabio.
Éste, oída la situación, le dijo:
-Vas a hacer, sin
formular preguntas, exactamente lo que te ordene. Ahora mismo irás al cementerio
y pasarás varias horas vertiendo halagos a los muertos; después vuelve.
El hombre obedeció y
marchó al cementerio, donde llevó a
cabo lo ordenado. Cuando regresó, el
sabio le preguntó:
-¿Qué te
han contestado los
muertos?-Nada, señor; ¿cómo
van a responder
si están muertos?
-Pues ahora
regresarás al cementerio
de nuevo e
insultarás gravemente a los
muertos durante horas.
Cumplida la orden,
volvió ante el sabio, que lo interrogó:
-¿Qué te han contestado los muertos ahora?-Tampoco han contestado en
esta ocasión; ¿cómo podrían hacerlo?, ¡están muertos!
-Como esos muertos
has de ser tú. Si no hay nadie que reciba los halagos o los insultos, ¿cómo podrían
éstos afectarte?
Detalles con
significado
Un joven rey
gobernaba a su pueblo con justicia y sobriedad. Se ocupaba del bienestar de sus
súbditos, los impuestos
que cobraba eran
los imprescindibles para
cubrir eficazmente las necesidades generales y dedicaba su jornada a
atender puntualmente los asuntos de estado. En el reino había paz y
prosperidad. A su lado siempre estaba su fiel y sabio consejero, que ya había
servido como tal a su padre. Un día, el joven rey dijo en una comida a su
mayordomo:
-Estoy cansado de
comer con estos palillos de madera, soy el
rey, así que da orden al orfebre de palacio de que me fabrique unos
palillos de marfil y jade.
Oída esta orden, el
consejero se dirigió inmediatamente al soberano:
-Majestad, os pido
que me relevéis lo antes posible de mi cargo. No puedo serviros por más tiempo.
El monarca,
extrañado, preguntó cuál era el motivo de aquella repentina decisión.
-Es por los palillos,
señor -respondió el consejero-. Ahora habéis solicitado unos palillos de jade y marfil, y mañana querréis
sustituir los platos de barro por una
vajilla de oro. Más adelante, vuestros vestidos de
tela desearéis que
sean reemplazados por
otros de seda. Otro día, en vez de conformaros con comer verduras y
puerco, solicitaréis lenguas de alondra y huevos de tortuga. De este modo,
llegará el momento en que los caprichos, la autocomplacencia y el mal uso del
poder os harán ser injusto con vuestro pueblo. Entonces, yo me rebelaré contra
su majestad, y por nada del mundo deseo ver amanecer ese día.
Dicen que el rey
revocó la orden dada al orfebre y
que desde ese día fue llamado «el Prudente». Y conservó al viejo
consejero a su lado hasta su muerte.
A cada uno su
respuesta
Un joven discípulo solicitó al Maestro Iluminado
el asistir en silencio a las entrevistas
que éste concedía a aquellas personas que iban en busca de su consejo y
sabiduría.
La primera visita fue
la de un hombre que preguntó:
-Maestro, ¿Dios
existe?
-Sí -fue la lacónica
respuesta.
En la segunda visita
una mujer también preguntó:
-Señor, ¿Dios existe?
-No -fue en esta
oportunidad la contestación.
En una tercera visita
un joven interrogó:
-Iluminado, ¿Dios
existe?
En esta ocasión, el
Maestro guardó silencio, y el joven se marchó sin una respuesta a la pregunta
formulada.
El discípulo,
desconcertado por la
extraña conducta del Maestro,
no pudo por menos que preguntarle:
-Señor, ¿cómo
puede ser que a tres
preguntas iguales hayas respondido
de modo diferente cada vez?
-Lo primero que has
de saber -contestó el Maestro- es que cada contestación va dirigida a la
persona que pregunta
y por tanto
no es para
ti ni tampoco
para nadie más. y lo segundo
es que he respondido de acuerdo con la realidad y no con las apariencias. En el
primer caso se trataba de un hombre en el que mora la divinidad pero que ahora
vive un momento de oscuridad y duda, por eso he querido apoyarlo. El segundo
caso se trataba de una mujer beata apegada a las formas externas de la religión
que ha descuidado a su familia por atender el templo, y por ese motivo es bueno
que aprenda a encontrar a Dios entre
los suyos. El tercer
caso se trataba
sólo de alguien
que ha venido
a verme por curiosidad y
sencillamente ha improvisado
esa pregunta como
podía haber hecho cualquier otra.
No se puede comprar
todo
Un noble inmensamente rico decidió un buen día que
debía contar entre su séquito con un rapsoda que compusiera y cantara himnos y
alabanzas a su persona. Para ello, mandó contratar al mejor juglar que hubiera
en todo el mundo. De regreso, los enviados contaron que, en efecto, habían
hallado al mejor rapsoda del mundo, pero
que éste era un hombre muy independiente
que se negaba a trabajar para nadie.
Pero el noble no se dio por satisfecho y decidió ir él mismo en su búsqueda. Cuando llegó a su presencia, observó que el juglar, además de ser muy independiente, se encontraba en una situación
de franca necesidad.
-Te ofrezco una bolsa
llena de oro si consientes en servirme -le tentó el rico.
-Eso para ti es una
limosna y yo no trabajo por limosnas -contestó el rapsoda.
-¿Y si te ofreciera
el diez por ciento de mi fortuna?
-Eso sería
un despropósito muy
injusto, y yo
no podría servir
a nadie en
esas condiciones de desigualdad.
El noble rico
insistió:
-¿Y si te diera la
mitad de mi fortuna accederías a servirme?
-Estando en igualdad
de condiciones no tendría motivo para servirte.
-¿Y si te diera toda
mi fortuna?
-Si yo tuviera todo
ese dinero, no tendría ninguna necesidad de servir a nadie.
Verdadero maestro,
verdadero discípulo
Dos viajeros,
uno que venía
del norte y
otro que venía
del sur, se
encontraron casualmente en un
punto del sendero
y decidieron continuar
juntos para hacer
más llevadero el camino. Uno de ellos preguntó al otro:
-¿Hacia dónde te
diriges?
-Voy a donde pueda
encontrar un maestro, un auténtico maestro, llevo años de búsqueda incansable viajando
por el mundo
-contestó el hombre
que venía del
sur -pero no desespero,
sé que encontrar
un auténtico maestro
es muy difícil,
su aparición en el mundo
es muy rara y por tanto la posibilidad de encontrarlo es también muy escasa.
-¿Y qué harás cuando
lo encuentres? -volvió a preguntar cl compañero.
-¡Oh, qué gran
momento será ese! Me postraré a sus pies, mi corazón se estremecerá y mis
ojos seguramente derramarán lágrimas. Dios quiera que algún día pueda
vivir ese momento -contestó.
Pasaron las
jornadas y ambos compartieron diversas vivencias cotidianas además
de la comida de cada día y el fuego por
las noches.
Una mañana, el hombre
que venía del norte, dijo:
-Ha llegado el
momento de separarnos, tú sigue tu camino, que yo seguiré el mío.
-¿Adónde irás?
-preguntó su compañero.
-Continuaré mi
búsqueda.
-¿Qué búsqueda?
-La de
un auténtico discípulo.
Encontrar una persona
así en el
mundo es algo extraordinariamente raro. Es verdaderamente raro que alguien sea capaz por
sí mismo primero de reconocer a un auténtico maestro, y después de
mostrar el comportamiento y la actitud correctas que le permitan aprender. Instantes
después, el hombre que venía del sur, pudo ver como el Maestro de su época se
alejaba por el camino.
Ramiro Calle - Los 120 mejores cuentos de las tradiciones orientales